El Gobierno israelí oye con distancia los llamamientos a una tregua, pero tampoco parece tener apuro en invadir Gaza, con lo que lleva varios días amenazando.
Por el momento, la aviación seguía bombardeando la Franja de Gaza y ya eran más de 170 los palestinos muertos. Por su lado, los combatientes de Hamás y otros grupos dispararon cerca de mil cohetes contra las principales ciudades de Israel, unos 200 de ellos interceptados, sin causar ningún muerto.
"En este momento el Gobierno israelí no está respondiendo a los esfuerzos encaminados a un alto el fuego, porque primero queremos asegurarnos de que Hamás no va a tener ganas de hacer lo mismo dentro de un año o de seis meses", afirmó a la radio militar este domingo el ministro de Finanzas Yair Lapid, refiriéndose a los disparos de cohetes desde Gaza. "Cuando eso ocurra, entonces hablaremos", remachó el ministro.
"El ejército ha golpeado a Gaza muy duro, pero no ha golpeado lo suficiente al brazo armado de Hamás", explicó a la radio militar el exjefe de inteligencia militar Amos Yadlin. Según él, se estima que sólo unas 50 de las víctimas mortales pertenecen al movimiento islamista.
El ejército israelí "intentará hacerle pagar un alto precio al brazo armado de Hamás, y fortalecer nuestra posición en las negociaciones de un alto el fuego y nuestra capacidad de disuasión. También tratará de golpear la capacidad de Hamás de fortalecerse después de la operación", agrega Yadlin.
Por su parte, Hamás tampoco parece muy dispuesto a acordar ya una tregua, e insiste en que Israel debe poner fin a su "agresión", levantar el bloqueo a la Franja de Gaza, vigente desde 2006, y liberar a cientos de correligionarios encarcelados como parte de una campaña de arrestos en Cisjordania.
Según un alto mando del Ejército, tras la última confrontación de gran envergadura con Hamás en noviembre de 2012, Israel estableció una lista con los objetivos más preciados del movimiento islamista. Dicha lista está sirviendo de guía para la campaña iniciada hace más de una semana.
"Esto anulará sus capacidades y lo obligará a someterse a un largo proceso de rehabilitación después de la guerra", dijo este oficial a la prensa, solicitando el anonimato.
Israel concentró tropas y tanques a lo largo de la frontera con el enclave, y afirmó varias veces que está dispuesto a una operación terrestre, por el momento no autorizada por el Gobierno.
Si dicha intervención llega a producirse, es de presumir que los combatientes de Hamás intenten capturar soldados para luego negociar un canje de prisioneros.
Mientras tanto, Israel parece mirar con distancia los esfuerzos diplomáticos desplegados para obtener un alto el fuego. "No estamos respondiendo a ninguna oferta" de tregua, dijo un alto funcionario israelí.
"El objetivo de la operación Marco Protector era y sigue siendo devolver la calma a Israel durante un período largo de tiempo, e infligirle un golpe duro a Hamàs y otros grupos terroristas de la Franja de Gaza", añadió. "Ese objetivo se alcanzará por vías militares o diplomáticas".
Funcionarios israelíes bien informados quitaron importancia al papel de Egipto, que tradicionalmente ha mediado entre Israel y Hamás cuando ha habido enfrentamientos. "Ahora mismo los egipcios están ahí, pero son un poco reticentes a desempeñar un papel práctico, por los desafíos que afrontan a nivel interno", dijo a la prensa el exnegociador Michael Herzog, incidiendo en la pésima relación que mantienen Hamás y el actual Gobierno de El Cairo, instalado por los golpistas que echaron del poder a la Hermandad Musulmana, aliados de los islamistas palestinos.
| Agencia AFP |


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