Novedosa ola de escraches contra ilegales en EE.UU.

Edición Impresa

  Los Ángeles - El debate sobre la inmigración caló hondo en la población de Estados Unidos, donde las medidas populares contra los "sin papeles" aumentan a la par que se aleja la posibilidad de lograr una reforma en la materia. El continuo flujo de niños solitarios oriundos de países de América Central provocó una inédita manifestación en Murrieta, California, que logró que tres colectivos que transportaban a indocumentados, la mayoría menores de edad, no pudieran ingresar a un centro de refugio.

Los inmigrantes, unas 140 personas entre niños y adultos, iban camino a la instalación de Murrieta en California, donde probablemente serían liberados bajo supervisión limitada a la espera de su deportación, según funcionarios de inmigración. La llegada de los inmigrantes a Murrieta, de 107.000 habitantes y ubicada unos 97 kilómetros al norte de San Diego, generó una fuerte protesta del alcalde de la ciudad, Alan Long, quien dijo que los indocumentados eran una amenaza a la seguridad pública para su comunidad.

Más temprano el martes, el alcalde había dicho en una conferencia de prensa que autoridades federales le informaron que muchos de los inmigrantes serían liberados para vivir con amigos o familiares en EE.UU. Los manifestantes, enarbolando banderas estadounidenses y pancartas con el lema "Go home" y " Stop ilegal immigration", y coreando frases como "Deport" (deportación) y "Obama Impeach" (destitución de Obama) obligaron a los colectivos a abandonar la localidad.

Aunque las protestas son aún incipientes y las autoridades no tuvieron problemas para controlarlas, también pusieron de manifiesto el descontento de los ciudadanos por una situación que el Gobierno de Barack Obama calificó como "crisis humanitaria".

"La respuesta de la administración al incremento de extranjeros ilegales en la frontera es moverlos a centros de detención alrededor de todo el país antes de liberarlos", denunció en un comunicado Jo Wideman, directora ejecutiva de Californianos por la Estabilización de la Población (CAPS). Según criticó la activista, la reubicación de los inmigrantes "es un intento para alejarlos de los ojos del público y evitar la crítica por la crisis que ello ha creado".

Los defensores de los indocumentados alegan que las oleadas de inmigrantes y menores que han llegado a la frontera entre EE.UU. y México, especialmente en el estado de Texas, son el resultado de la falta de acción del Congreso federal para aprobar una reforma a la ley de inmigración que consideran necesaria y urgente. Los grupos defensores de los inmigrantes manifestaron su descontento ante los líderes de la Cámara de Representantes de EE.UU. por no impulsar un proyecto de reforma de inmigración.

Agencia Reuters y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario