20 de junio 2017 - 23:26

Nuevo bono argentino devolverá lo invertido en menos de 13 años

El Tesoro emitió deuda a 100 años. La tasa fue de 7,92% anual. Caputo dice que con esto busca “balancear” vencimientos y alargar curva de rendimientos.

Nuevo bono argentino devolverá lo invertido en menos de 13 años
"Aprovechamos las tasas de interés más bajas de los últimos tiempos". El ministro de Finanzas, Luis Caputo, intentó ayer mostrar la colocación de deuda como una señal de que la Argentina logró obtener una "marca de calidad" en el mundo: a sólo 18 meses de haber dejado atrás el default, el Gobierno decidió emitir un bono en dólares por u$s2.750 millones con un vencimiento a 100 años, el más largo de la historia local.

El país logró con esto ingresar en el selecto club de las economías que lanzaron bonos con ese plazo, y demostrar que, a pesar de la historia muy reciente, los mercados vuelven a confiar en la capacidad de pago de la Argentina. Participaron más de 200 inversores que participaron en la licitación. Las ofertas cuadruplicaron el monto a emitir y alcanzaron los u$s9.750 millones.

Hubo, con todo, un dato menos alentador. El costo de la colocación se ubicó muy por encima de lo que tuvieron que convalidar otros países en los últimos años (ver infografía). El título fue emitido con un rendimiento del 7,92% anual. Porque, si bien pagará un cupón de 7,125% anual, fue vendido a un precio de u$s90. Esto significa que en menos de 13 años el inversor ya habrá recuperado todo lo prestado.

"Vimos muy positivo que fuera a 100 años, porque nos permite balancear plazos. Que lo hayamos podido hacer significa que estamos dentro de los países normales. El rendimiento fue más benigno de lo que se esperaba", comentó Caputo, en una rueda que mantuvo con periodistas en la sede del ministerio. El ministro destacó que, con esto, se privilegió la cautela sobre la administración de la deuda local, ante la incertidumbre que existe sobre la evolución de las tasas de interés que pueda verse a nivel global en los próximos años. A su lado estuvieron presentes el jefe de gabinete del ministerio, Pablo Quirno; el subsecretario de Financiamiento, Santiago Bausili; y el jefe de asesores, Guido Sandleris.

En la colocación participaron cuatro bancos: el HSBC, el Citi, el Santander y el Nomura, que cobraron en total un 0,12% del monto en concepto de comisiones. Entre los dos primeros se habrían quedado con el 0,08%. "Es muy inferior al 1,5% que se llegó a pagar años atrás en la Argentina y mucho menos que lo que hoy pagan países vecinos", destacaron los funcionarios.

La Argentina tiene previsto colocar otros u$s2.650 millones en lo que queda de este año, en otras monedas (euros, yenes o francos suizos). Y unos u$s3.000 millones adicionales en el mercado interno, que pueden ser emitidos tanto en pesos como en dólares (Letes). Para Caputo, lo importante está en que, con las últimas colocaciones, la Argentina empezó a reemplazar deuda con altos pagos de intereses por una nueva, con "cupones" más baratos. "Estamos más cerca de países normales como Bélgica o México que de Venezuela, con quien el gobierno anterior solía endeudarse a 5 años de plazo y a tasas de un 15%. Es un sello de confianza no sólo en esta Administración sino también en el futuro del país", comentó Caputo. Como resultado de este proceso, dijo, hoy ya el rendimiento promedio de su stock de deuda es de sólo 4,75% anual. Y para 2019 la Argentina tendrá la mitad de pasivos externos en términos de PBI que Brasil.

El Gobierno se mostró así más atento al deterioro que pueda verse en los mercados globales en los próximos años y en los efectos que éste pueda tener en los costos de financiarse afuera para el país, que en la mejora que pueda percibirse sobre la Argentina (a partir de la reducción del déficit), y que pueda permitir un abaratamiento de su deuda.

Según Caputo, el Tesoro buscó aprovechar con esta colocación "el momento en que la tasas a nivel global se ubicaron en el nivel más bajo" desde la elección de Donald Trump, en noviembre pasado. Para esto, aclaró, hay que tener en cuenta que la tasa de interés que paga el país es la suma entre la tasa libre de riesgo (de Estados Unidos) y la tasa de riesgo de Argentina. La oportunidad estuvo en que la primera se ubica ahora en mínimos históricos. Mientras que la segunda podría mejorar sólo marginalmente, el próximo año, si la Argentina prolongara su esfuerzo por ajustar sus cuentas públicas y alcanzara sus metas trimestrales.

I.O.D.

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