El Departamento de Justicia estadounidense anunció ayer que llevará el caso al alto tribunal por estar en desacuerdo con la decisión de la Corte del Quinto Circuito de Apelaciones, con sede en Nueva Orleans, que este lunes decidió mantener la suspensión de las medidas tras meses de deliberaciones.
"El Departamento de Justicia mantiene su compromiso de tomar medidas que resuelvan el litigio sobre inmigración lo antes posible, dando prioridad a la deportación de los peores delincuentes y no de personas que tienen vínculos de larga data con los Estados Unidos y que están criando niños estadounidenses", aseguró el portavoz del Departamento, Patrick Rodenbush.
El efecto inmediato de la decisión de la Corte de Apelaciones es la continuidad del bloqueo de las medidas, lo que impide que millones de familias en todo el país puedan solicitar ser excluidos de las listas de deportación de las autoridades migratorias. Entre los puntos en disputa se destaca la Acción Diferida (DACA), que protegió de la deportación desde 2012 a más de medio millón de jóvenes que entraron al país siendo niños. También la norma conocida como DAPA, anunciada por el presidente a finales del año pasado y que aún no se puso en marcha, que beneficiaría a padres de ciudadanos estadounidenses o de residentes legales. Los demandantes son una coalición de 26 estados, en su mayoría republicanos, liderados por Texas.
| Agencia EFE y Ámbito Financiero |


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