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Partidos griegos pro euro no logran sumar aliados y nace un Gobierno débil
El líder de Nueva Democracia y casi seguro primer ministro, Andonis Samarás, saludó ayer a quien fue su principal rival, el joven Alexis Tsipras. Más allá de este gesto de cordialidad, el izquierdista ratificó que encarará una dura oposición.
El candidato de Nueva Democracia se reunió con Evangelos Venizelos, jefe del partido socialista Pasok, después de recibir un mandato para formar un Gobierno de parte del presidente, Karolos Papulias.
El otrora poderoso Pasok, ahora reducido a un tercer lugar luego del meteórico ascenso del partido de izquierda radical Syriza, dijo que apoyaría a Samarás, pero aún no decidió si se sumará al Gobierno o sólo le ofrecerá apoyo parlamentario.
Con todo, éste pareció abrir una puerta a un acuerdo formal al abogar por que las negociaciones no se prolonguen demasiado y concluyan hoy por la tarde a más tardar.
«Samarás y yo hemos acordado que el país necesita Gobierno inmediatamente. Está claro que tenemos que dar una imagen seria tanto en el interior como en el exterior», afirmó Venizelos tras la reunión con el líder conservador.
Aunque ajustada, la victoria conservadora generó alivio en la zona del euro, cuyos países sostienen que el futuro de Grecia en la divisa común depende de que cumpla con las condiciones exigidas en el plan europeo de financiamiento.
Syriza había anticipado que cancelaría el acuerdo alcanzado en marzo con los prestamistas internacionales.
Los líderes europeos interpretaron la victoria de Samarás como una aversión a la catástrofe, pero el alivio inicial en los mercados financieros se desvaneció a las pocas horas de la apertura de ayer.
Samarás aún quiere un acuerdo mejor. Si bien dijo que Grecia cumplirá con las condiciones, agregó: «Simultáneamente vamos a tener que hacer algunas enmiendas necesarias al acuerdo de rescate, con el fin de aliviar el profundo desempleo y las enormes penurias del pueblo».
El pequeño partido Izquierda Democrática indicó que apoyaría a Samarás si el memorándum es suavizado.
En tanto, el líder de Syriza, Alexis Tsipras, de 37 años, volvió a descartar formar parte de un Gobierno de coalición pro ajuste.
Alemania, la mayor economía de la zona euro, no se mostró dispuesta a aceptar más que cambios menores en el plazo de algunas de las metas del paquete de 130.000 millones de euros acordado con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (ver aparte).
Triunfo confirmado
El resultado oficial con el 99,96% de los votos contados confirmó ayer el triunfo de Nueva Democracia con el 29,66% de los votos, frente al 18,85% alcanzado en los anteriores comicios del 6 de mayo, por lo que contará con 129 de los 300 escaños del Parlamento (108 escaños el 6 de mayo).
En segundo lugar quedó Syriza, con el 26,89% (frente al 16,78% de mayo) y 71 escaños (52).
En tercer lugar quedó el socialista Pasok, con el 12,28% (13,18% en mayo) y 33 escaños (41 hace un mes).
Los Griegos Independientes (nacionalistas antiajuste) obtuvieron el 7,51% (10,60%) y 20 escaños (33); Amanecer Dorado (neonazi) consiguió el 6,92% (6,97%) y 18 escaños (21), Izquierda Democrática (centroizquierda) el 6,26% de los votos (6,11%) y 17 bancas (19), mientras que el Partido Comunista el 4,50% (8,48%) y 12 escaños (26).
La abstención se mantuvo similar a la de las elecciones de mayo: un 37,5%.
El premio de 50 escaños extras que recibe el partido más votado permitiría a Nueva Democracia y a Pasok obtener 162 de los 300 escaños que tiene el Parlamento. Sumando a la Izquierda Democrática, quedaría con una mayoría más cómoda de 179 bancas.
«El resultado mostró que la gente quiere el euro, pero la sociedad sigue dividida. Syriza será una oposición militante, posiblemente complicando los esfuerzos del nuevo Gobierno», dijo un destacado funcionario de Nueva Democracia en condición de anonimato.
«El nuevo Gobierno debe ofrecer un desarrollo positivo pronto, un alivio de los términos del rescate o una señal positiva en la economía, o la gente perderá la confianza en una semana», agregó.
El nuevo Gobierno podría recibir algo de ayuda de los 17 miembros del bloque, que se declararon aliviados de que Grecia ya no esté en peligro de abandonar el euro.
Sin embargo, los líderes europeos no ofrecieron grandes concesiones en los términos del rescate, que obliga a Grecia a hallar 11.700 millones de euros en recortes este mismo mes para recibir un nuevo desembolso. Atenas tiene fondos suficientes para subsistir unas pocas semanas si no recibe más ayuda.
Agencias Reuters, EFE, AFP, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero


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