23 de febrero 2011 - 00:00

Policial con ritmo de cine de acción, ideal para el verano

Policial con ritmo de cine de acción, ideal para el verano
Robert Crais «El vigía» (Bs.As., Ediciones B, 2010, 360 págs.)

Entre las lecturas de verano, los clásicos de la «literatura de evasión» siguen siendo las novelas policiales. Esas novelas que en la actualidad alcanzan sorprendente densidad político-ídeológica en escritores suecos, alemanes y latinoamericanos, una intriga crítica, irónica y divertida en autores italianos y franceses, y un ritmo trepidante y sensacionalista en los best sellers estadounidenses que buscan competir con las series de televisión. Las novelas de Robert Crais son buen ejemplo de este modelo.

En «El vigía», Crais cuenta de una «pobre chica millonaria» que se siente en su ostentosa opulencia dueña de la ciudad de Los Ángeles, y la recorre sin freno en su Aston Martin. Pero, como era predecible, choca. Ella sale sana y salva, pero pareciera que no por mucho tiempo. Porque cuando intenta socorrer a la gente del auto que chocó ve algo que no debería haber visto, que la convierte en único testigo de una investigación criminal federal en pleno trámite. Por primera vez en su vida se ve forzada a abandonar su cápsula de Beverly Hills y clamar la ayuda de dos detectives, Joe Pike, ex marine, ex policia y ex mercenario, y su socio el investigador Elvis Cole, para que la protejan de un implacable grupo de asesinos, ligados a una red de blanqueo de dinero de un cartel de la droga, que va sembrando muertos a su paso. Cínico como habitualmente, el detective Elvis Cole comienza a sospechar que el accidente no fue tan accidente y que el padre magnate de la chica puede ser la clave del asunto. El policial desde las primeras páginas toma ritmo de cine de superacción.

Robert Crais nació y creció en Lousiana, en los barrios bajos al costado del río Mississippi, en una familia donde se mezclaban los obreros de una refineria de petróleo con los que eran oficiales de policía. Sin bien estudió Ciencias en Lousiana, lo que le interesaba realmente era hacer guiones de películas, y por eso en 1976, a los 23 años, fue a buscar trabajo en Hollywood, donde logró integrarse al grupo de guionistas de las series «División Miami», «Hill Street Blues» (donde fue nominado a un Emmy), «Cagney & Lacey». Viendo que haciendo eso no iba a llegar muy lejos, en los 80 se encerró a escribir novelas policiales (es fanático de Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Ernest Hemingway, Robert B. Parker, John Steinbeck), y comenzó a ganar premios. Sus detectives Elvis Cole y Joe Pike lo hicieron best seller. Y con su novela «Hostage» comenzó a llegar al cine con el título de «Bajo Amenaza» protagonizada por Bruce Willis. Ahora ya tiene varias novelas contratadas para la pantalla grande.

M.S.

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