31 de julio 2018 - 22:30

Por paro docente habrá quitas de $2.800 en CABA y de $ 1.900 en Bs. As.

El retorno a clases tras el receso invernal se vio afectado por huelgas en 5 distritos, en adhesión a una protesta nacional. Roberto Baradel insiste en que Suteba no incumplió conciliación dictada por Vidal.

Embestida. En tierra porteña, UTE-CTERA desplegó una movilización. Los gobiernos de Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal anclaron la adhesión al paro ayer en el 35% y el 40%, respectivamente.
Embestida. En tierra porteña, UTE-CTERA desplegó una movilización. Los gobiernos de Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal anclaron la adhesión al paro ayer en el 35% y el 40%, respectivamente.
En medio de cuestionamientos de Cambiemos a la estocada sindical, el retorno a clases ayer en la provincia de Buenos Aires y en CABA -tras las vacaciones de invierno- se vio empañado por sendos paros de 48 horas de SUTEBA y de UTE-CTERA, que derivarán en quitas salariales promedio -por los dos días- de 1.900 pesos y de 2.800 pesos, respectivamente.

La jornada quedó marcada además por la polémica en torno de si SUTEBA -que comanda Roberto Baradel- incumplió con la conciliación obligatoria dictada el viernes por el Gobierno de María Eugenia Vidal. En Cambiemos entienden que sí, y avanzan en una sanción contra el gremio.

La estrategia de aplicar quitas salariales volvió a influir en la erosión de la convocatoria a la medida de fuerza: según la óptica oficial, en territorio bonaerense la adhesión fue del 40% (aunque, en rigor, sólo por el arrastre de SUTEBA) y, en la arena porteña, del 35%.

Ambos gremios se plegaron ayer a la jornada nacional de protesta de 48 horas de CTERA, que incluyo paros además en Chaco, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

Ese paraguas fue la vía a la que se subió SUTEBA para sostener una huelga de 48 horas, pese a que el resto de los sindicatos del Frente de Unidad Docente Bonaerense (Feb, Sadop, Udocba y Amet) decidió acatar la conciliación obligatoria y freezar un paro provincial de 72 horas.

Pero, tal como lo informó ayer este diario, en el Gobierno de Vidal enfatizan que la medida viola la conciliación, pese a tratarse de la adhesión a una huelga nacional.

"El Ministerio de Trabajo está analizando las sanciones, porque hay una ley que regula las infracciones laborales; el miércoles pasado adelantamos el 15% y el cobro de sueldo; no vemos el sentido de este paro", aseguró ayer el director general de Cultura y Educación, Gabriel Sánchez Zinny.

La mirada no es compartida por Baradel, a quien desde despachos provinciales le endilgan una intencionalidad política, bajo la sospecha de una maniobra del kirchnerismo para fogonear la conflictividad, en el marco de un presente marcado por las urgencias financieras y políticas.

"SUTEBA no ha violado ninguna conciliación obligatoria, sino que se sumó a una huelga nacional no objetada, ni intimada, ni cuestionada por las autoridades", sostuvo Baradel, en una conferencia de prensa junto al líder de la porteña UTE-CTERA, Eduardo López.

Desde SUTEBA polemizaron además con el porcentaje de adhesión del 40% que trascendió de esferas gubernamentales, y lo anclaron en el 80%. El pasado lunes la paritaria sufrió un nuevo traspié, cuando -tras 94 días de negociaciones freezadas- el FUDB rechazó una oferta de suba salarial del 16,7% -que, en rigor, incluye un 1,7% de material didáctico-, con reanudación de las conversaciones a fines de agosto. En el plano porteño, en tanto, desde UTE aseguraron, a diferencia del 35% informado por el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, que la adhesión "fue superior al 90%". La embestida -que incluyó además un paro de Ademys- apunta a exigir una reapertura de paritarias y a rechazar la suba del 15% en cuotas otorgada por el Ejecutivo.

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