La Santa Sede también presentó un comité que propondrá una reforma en la galaxia de medios de comunicación de la institución, como el rotativo L'Osservatore Romano o los diferentes perfiles oficiales en Twitter, entre otros. Este comité estará formado por seis expertos internacionales. A la presentación sobre la reforma financiera asistió De Franssu, acompañado por el presidente saliente del Instituto para las Obras de Religión (IOR) -nombre oficial del banco-, el alemán Ernst von Freyberg y el portavoz vaticano, Federico Lombardi, entre otros.
Esta segunda fase de reformas en el ámbito financiero, impulsada por los esfuerzos de transparencia del papa Francisco, no sólo comprende cambios sustanciales en la entidad sino que afecta a sus fondos de pensiones y a la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA). El cambio más significativo en relación con el IOR se da en la presidencia, que pasa de Freyberg, nombrado por Benedicto XVI, al joven empresario francés De Franssu. Además, en los próximos tres años se revisarán los estatutos y se rediseñarán sus objetivos siguiendo tres prioridades. En primer lugar se reforzará el modelo de negocio, que estará dirigido a servir a la Iglesia Católica como un banco de depósitos, en vez de ejercer como entidad de inversión. En segundo lugar se agruparán las inversiones de diferentes organismos del Vaticano en otro ente diferenciado, que recibirá el nombre de Vatican Asset Management (VAM) y que liberará al IOR de gestionar bienes patrimoniales, evitando duplicidades. Por último, el IOR se concentrará en la auditoría financiera y en ofrecer servicios únicamente al clero.
| Agencias EFE, Reuters y AFP, y Ámbito Financiero |


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