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"Puede haber default de países en 6 a 12 meses"
Claudio Loser, ex funcionario del FMI, no descarta que alguno de los países europeos en jaque pueda caer en default en los próximos 6 a 12 meses.
Aquí lo destacado de la entrevista que este diario mantuvo con Loser, desde Washington:
Periodista: ¿Pensó que Europa actuaría de la forma en que lo está haciendo ante una crisis?
Claudio Loser: En un principio, se decía que Europa actuaría como un solo país, pero luego se vio que el bloque estaba integrado por países muy diferentes. Algunos virtuosos como Alemania (y otros cercanos), y países no virtuosos como Grecia o Portugal. Por eso se da un problema político y económico. Económicamente, se pueden tomar medidas que son coherentes, pero hay presiones políticas para que no se concreten. Los alemanes preguntan por qué tienen que pagar por los beneficios que tienen otros países que no cumplieron, y viven mejor. Esto genera dudas de la real capacidad que tiene Europa para salvar a los países en problemas. Un país le quiere pasar las cuentas al otro, como pasó en la Argentina en 2001 cuando las provincias le querían pasar las cuentas a la Nación. A la larga no se puede sostener, porque hay una limitada capacidad de absorber déficit.
P.: ¿Cuál es la fórmula?
C.L.: Si tienen que mantener un mercado financiero, donde se les presta a los países aunque tengan deuda grande, tiene que haber disciplina monetaria y fiscal. Pero es muy difícil de instrumentar. Por eso, el paquete financiero del Banco Central Europeo, junto con el FMI, puede funcionar pero va a depender de la capacidad política y económica que tengan los países europeos en hacer el ajuste. Si Grecia, España, Portugal e Irlanda no responden, me temo que la crisis va a surgir nuevamente.
P.: ¿Cree que finalmente alguno de estos países puede entrar en default?
C.L.: No me sorprendería en absoluto. No será inmediatamente, pero sí entrarían en default durante los próximos seis a doce meses. Quiero decir que podría funcionar el paquete actual de rescate, pero a la larga si no están haciendo el trabajo necesario, los otros países dejarán de apoyarlos. Los mercados se pondrán muy nerviosos y se irán de los papeles de Grecia y otros bonos de países complicados.
P.: ¿Cómo evolucionará el euro en este contexto?
C.L.: Si sigue el problema en Europa, por supuesto que se va a debilitar. Creo que aunque la probabilidad no es muy grande, puede haber un quiebre en el número de países que adhieren al euro. Algunos dicen que podría salir Alemania de la moneda comunitaria. Yo diría -en cambio- que si Grecia se complica, se le pedirá que se salga por un tiempo, para que ajuste a través de una devaluación. Suena todo muy conocido. En 2000 en la Argentina estuvo el famoso blindaje, el FMI dio los fondos, pero falló la parte fiscal porque la clase política creía que alguien la iba a salvar. Ahora el FMI se juega todo para que no vuelva a ocurrir el caso argentino. Aun así, hay más gente dispuesta a apoyar a Grecia de lo que estaban dispuestos a apoyar a la Argentina.
P.: ¿La Argentina podría todavía tener un mayor impacto de la crisis europea?
C.L.: El principal cliente comercial de la Argentina es la Unión Europea. Con un euro débil, la demanda de productos argentinos cae. El precio de los commodities bajó. Los mercados financieros están muy nerviosos y en medio del canje de deuda del país, se observan problemas.
P.: ¿Cómo se ve a la Argentina en Estados Unidos, donde los acreedores siguen presentando embargos por el default?
C.L.: Hace unos días estuve en una audiencia que organizó el Congreso del Estado de Nueva York donde se habló de cómo afectaba a la economía local la falta de pago argentino. Había mucho enojo porque el Gobierno de ese Estado se perdió cientos de miles de dólares porque como la Argentina no paga, no pueden cobrar impuestos sobre los intereses. Me llevé una gran sorpresa por la visión tan negativa que hay sobre el canje que se está encarando. Puede llegar a alcanzarse un 70% de adhesión, pero igual dejará muchos acreedores afuera.


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