7 de febrero 2013 - 00:00

Rajoy teme ahora quedarse sin fondos de la UE

Bruselas - El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, llega hoy al Consejo Europeo de Bruselas con los mismos objetivos que trajo anotados en su guión negociador en la última cita comunitaria de noviembre pasado: evitar que España sea una de las grandes perdedoras en las ásperas negociaciones del Presupuesto comunitario para el período 2014-2020.

Respecto de la anterior cumbre, que terminó en fracaso el 22 y 23 de noviembre pasados debido a las fuertes diferencias entre los socios que exigen máxima austeridad, encabezados por el Reino Unido y Alemania, con Austria, Finlandia y Holanda como escuderos del rigor fiscal, estas negociaciones prometen ser incluso más arduas y prolongarse hasta horas matinales e intempestivas, más allá de mañana, último día oficial de esta nueva "cumbre del Presupuesto", como la bautizó la prensa belga.

Ésta es la segunda -y tal vez única- ocasión para que los jefes de Estado y de Gobierno del bloque logren que los números les cierren. Una reedición del fracaso de noviembre alimentaría el siempre voraz apetito de los especuladores y daría alas a las agencias de calificación crediticia, que en los últimos tiempos han puesto más de una vez contra las cuerdas a los responsables políticos europeos al bajar las notas de solvencia de varios países en problemas.

"Pido a todos los jefes de Estado y de Gobierno que superen sus diferencias y vengan a Bruselas con un espíritu de compromiso y responsabilidad europea para que se pueda lograr un acuerdo político", aseguró ayer el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en una comparecencia ante el Parlamento Europeo. "Un nuevo retraso enviaría un mensaje muy negativo en este tiempo de recuperación económica débil", agregaba. También el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, sumaba su voz a la de Barroso en cuanto a la urgencia de un acuerdo.

Para compensar a España por su pérdida de fondos comunitarios a partir de 2014, la UE ofrece a Madrid un fondo de casi 2.800 millones de euros para política agrícola y regional, dos partidas que verán disminuidos gradualmente sus recursos. Es un paliativo agridulce, que mejora algo la anterior propuesta de Van Rompuy, la cual suponía para España una pérdida de 20.000 millones de euros.

Este "cheque español", que ayudaría al país a amortiguar la transición de país "pobre" a "rico" tras las últimas ampliaciones del bloque, supondría 200 millones de euros para Extremadura, habría disponibles 1.550 millones de euros para Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Canarias y Melilla, y los 1.000 millones restantes serían para el resto de comunidades autónomas, según la propuesta de noviembre pasado.

Sobre la mesa de negociación figura la propuesta de la Comisión Europea, de 1,091 billón de euros o de 1,009 billón de euros, según el borrador del Consejo Europeo, que deberían financiar las políticas comunitarias en los próximos siete años (las Perspectivas Financieras), pero la ola de euroescepticismo mezclada con toques de austeridad llega desde Londres y Berlín, que claman por recortar o congelar más los gastos, para acompasar los esfuerzos anticrisis en toda Europa.

Está previsto que en la nueva propuesta, el belga proponga recortes de entre 20.000 y 30.000 millones de euros en un intento por acercarse a las posturas de Reino Unido y Alemania. Y es que tanto Londres como Berlín reclamaron en noviembre recortes de 30.000 millones de euros. La nueva batalla de España, "expobre" de Europa y ahora "contribuyente neto" (aporta más de lo que recibe a Bruselas) se sustenta en datos elocuentes: en el anterior Presupuesto plurianual 2007-2013, tiene un saldo neto favorable (todavía hasta 2013) de cerca de 16.000 millones de euros, dado que aporta 74.625 millones de euros a Bruselas y recibirá, hasta el año que viene incluido, 90.446 millones de euros.

Agencia DPA

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