El primer hecho tuvo lugar en la cárcel de Larino, cerca de Campobasso (capital de la región de Molise), donde un grupo de detenidos se rebeló negándose a tomar parte de la misa de los domingos. La mayoría de los detenidos que hicieron el gesto de protestas son hombres de la 'ndrangheta calabresa, la más poderosa de las organizaciones del crimen organizado de Italia.
En declaraciones a Radio Vaticana, el arzobispo de Campobasso, monseñor Giancarlo Bregantini, indicó que la protesta estuvo dirigida a la excomunión pronunciada días atrás por el papa Jorge Bergoglio durante una visita a Calabria. "Si estamos excomulgados, entonces es inútil ir a misa", habrían afirmado los detenidos, precisó monseñor Brigantini. Durante una visita llevada a cabo días atrás en Cassano allo Jonio, un pueblo de 17.000 habitantes en la provincia de Cosenza, Francisco había destacado ante miles de personas que "la mafia representa el desprecio del bien común. Debe ser combatida, alejada, y la Iglesia tiene que ayudar".
| Agencia ANSA |


Dejá tu comentario