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Régimen de Bahréin resiste protestas a sangre y fuego
Un manifestante chiita es ingresado herido a un hospital de Manama, capital de Bahréin. EE.UU. pidió a su aliado «moderación». De Libia no se pudieron tomar imágenes por la estricta censura del régimen.
Tropas en vehículos blindados tomaron el control de Manama, la capital de Bahréin, después de que la Policía disparó con armas de fuego y lanzó gases lacrimógenos para expulsar a los manifestantes que procuraban emular a sus pares de Egipto y de Túnez.
El archipiélago del Golfo Pérsico es gobernado por la familia real sunita Bahréin al-Jalifa, y lidia con el rechazo de la mayoría chiita, acepción del islam predominante en la vecina Irán.
Cinco personas murieron, 231 resultaron heridas y los líderes opositores dijeron que había decenas de detenidos y unos 60 desaparecidos.
Las Fuerzas Armadas de Bahréin, un país de 1,3 millón de habitantes de los cuales 600.000 son nativos, emitió una orden advirtiendo a la gente que se mantenga alejada del centro de la capital y dijo que haría lo que fuera necesario para mantener la seguridad.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se vio forzada ayer a pedir moderación, reformas y severidad con quienes se excedieron contra los manifestantes antigubernamentales. La jefa de la diplomacia transmitió a su par bahreiní, Sheij Jaled bin Ahmad al Jalifa, sus «profundas preocupaciones sobre las acciones de las fuerzas de seguridad» en las protestas antigubernamentales, que dejaron al menos cinco muertos desde el lunes.
«Esto es verdadero terrorismo», dijo Abdul Jalil Jalil, miembro del principal partido de la oposición chiita Wefaq de Bahréin. «El que tomó la decisión de atacar a los manifestantes tenía como objetivo matar», agregó.
En el otro extremo de la península arábiga, en Yemen, cuatro manifestantes murieron en el puerto de Aden en protestas que comenzaron hace siete días.
En la capital Saná, al menos 40 personas resultaron heridas mientras cientos de seguidores del Gobierno, algunos armados con pistolas, atacaron a unos 1.500 manifestantes, quienes le respondieron lanzando piedras.
Los manifestantes exigen la salida del presidente Ali Abdulá Saleh, quien ha gobernado por 32 años pero es visto por Washington como un aliado clave en su lucha contra los militantes de Al Qaeda refugiados en Yemen.
Estos temores contribuyeron a que los precios del crudo Brent llegaran a tocar el jueves un máximo en 28 meses de 104 dólares el barril, y que fueran un factor en la subida de los precios del oro a máximos de cinco semanas.
Agencias Reuters y AFP


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