- ámbito
- Edición Impresa
Renunciar al ego por amor a Queen
Pablo Padín como Freddie Mercury: pocos de los fans en todo el mundo de esta banda tributo a Queen conoce el nombre de sus integrantes, y los llaman directamente con el de sus modelos.
Periodista: ¿Qué lleva a un artista a resignar su propio yo en favor de este tipo de tributo?
Pablo Padín: Creo que depende de cada caso. En el nuestro, todo empezó como un hobbie hace más de 12 años. No pensábamos más que en juntarnos a tocar los temas que nos gustaban y todo lo demás estaba fuera de planes. Y así como el proceso fue paulatino, no fuimos concientes de lo que se estaba creando. Después de tantos años, ahora tenemos un equipo de trabajo que lleva las cosas a otro nivel. En este proceso, además, ganamos como músicos al poder mostrarnos por todo el mundo, y se allanan ciertos caminos cuando todo el que va por primera vez sabe los temas de principio a fin. Por el contrario, lo que se pierde es esa necesidad que llevamos como músicos, de crear. Por suerte Queen es tan rico en estilos, melodías, arreglos, que nos permite variar mucho.
P.: ¿Cuánto se parece esto al trabajo de un actor que recrea un personaje?
Ezequiel Tibaldo: Supongo que en bandas que se arman comercialmente funciona de manera diferente, pero en nuestro caso somos pésimos actores; ni siquiera nos consideramos tales. Somos simplemente músicos. Pero es cierto que dentro del proyecto todos nos concentramos en Queen y no en otras cosas. Tratamos de desterrar un poco lo personal y concentrarnos en el grupo.
P.: ¿Hay lugar para la creatividad?
E.T.: Sí. Desde el montaje de un nuevo show, la creación de la puesta en escena, la selección de temas. Uno se basa en el show de Queen, pero crea a partir de los recursos que tiene la banda original. Hay puntos de quiebre distintos en una actuación de Queen que en la nuestra, porque funcionaron así y porque le fuimos encontrando distintas vetas. En lo que estamos presentando ahora, que es «Queen Sinfónico», el proceso de creación es mayor porque estamos creando algo nuevo, que nunca se hizo, a partir de los temas grabados. El show sinfónico es un proceso larguísimo de creación.
P.: ¿Cómo es el trabajo?
P.P.: Pasa por muchos procesos de crecimiento, incluso probando los temas show por show. Ahora tenemos un equipo de trabajo grande, con nuestro manager con quien armamos todo lo artístico, y se suman la parte técnica con un iluminador para la puesta en escena, el desarrollo del sonido con nuestro técnico de audio. Tenemos un experto en todo lo que es instrumentos de Queen que se encarga de la construcción y mantenimiento de nuestras guitarras.
E.T.: No es lo mismo grabar algo en el estudio que presentarlo en vivo. Ya el hecho de hacer un show con 4 músicos y 50 personas arriba del escenario es una historia completamente diferente. Hay vestuarios que jamás habían sido usados en vivo aunque sí en un video que estrenamos para este espectáculo. Y sumamos una soprano de excelencia como Daniela Ratti, que le da la magia de Montserrat Caballé de la versión junto a Freddie Mercury y Queen.
P.: ¿Padín, es distinta su responsabilidad siendo que le toca el papel de Mercury?
P.P.: Quizás sea distinto para afuera por lo que significa Mercury para la gente, pero internamente somos un grupo, sin divismos ni escalonamientos. Luchamos y trabajamos en partes iguales para lograr que el show esté bueno. Además, Queen requiere una complejidad en cada uno de sus instrumentos y cada una de sus voces. Freddie fue un genio, pero los otros no se quedaron atrás.
P.: Habitualmente esconden o ponen en un lejano segundo plano sus identidades. ¿Por qué?
E.T.: En principio porque es un tributo. Segundo, por culpa de nuestro manager. Priorizamos el nombre de Dios Salve a la Reina por el de cualquiera de nosotros porque no tenemos egos personales que nos hagan sentir imprescindibles.
P.: Cuéntenme un poco más del proyecto «Queen sinfónico».
E.T.: Trabajamos con una orquesta formada en Rosario por el director Horacio Castillo, que hizo los arreglos orquestales para estas versiones. No existe material en partituras de orquestaciones para Queen, así que todo lo que se escucha fue creado para este show. Hay arreglos sacados del original, y otros que fueron naciendo a medida que el proyecto tomaba forma.
Entrevista de Ricardo Salton


Dejá tu comentario