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Respira el país hasta febrero por controles a lavado
Julio Alak, José Sbatella, Miguel Pesce
Ésa es una de las deudas pendientes que el país tiene con el GAFI.
Tras la sanción de la nueva ley antilavado de dinero, que aún está siendo analizada por el organismo internacional, quedaba pendiente la reforma al Código Penal en cuanto a la tipificación del financiamiento al terrorismo. De ahí que la Casa Rosada enviara a Diputados el proyecto de reforma para tenerlo a tiempo para la presentación de ayer.
El proyecto claramente no es todo lo que pide el GAFI, tampoco lo fue la reforma que impulsó Néstor Kirchner en 2007, que eludió definir al terrorismo, pero el envío al Congreso y los votos que logró Cristina de Kirchner el 23 de octubre alcanzaron para demostrarle al organismo la voluntad de avanzar.
Próxima presentación
La próxima presentación será en febrero. Se presume que para entonces la ley deberá estar sancionada, por lo que el debate se dará en noviembre.
El país por ahora continúa en un estado de revisión periódica. Es decir, cada tres meses el GAFI analiza la evolución de las modificaciones que se le piden sobre lavado de dinero y financiamiento al terrorismo y la aplicación de esas normas por la Justicia.
Si la Argentina pasa el test de febrero, sólo restará otro en junio próximo y recién allí podría hablarse de recuperar un estatus de normalidad.
Alak explicó ayer desde París que hasta la aprobación de la Ley 26.683, en julio pasado, «sólo se podía sancionar penalmente a quien lavaba activos si era encubridor del sujeto que hubiera cometido el delito, lo cual, a su vez, impedía la persecución del denominado autolavado».
«Estos dos obstáculos fueron resueltos satisfactoriamente en la nueva normativa, mediante la creación de un nuevo bien jurídico en un título especial de nuestro Código Penal», dijo el ministro repitiendo su exposición ante el GAFI.
«Con estas modificaciones, ninguna actividad delictiva con finalidad terrorista queda fuera del agravante genérico establecido en el proyecto, y es considerada automáticamente activi-dad terrorista en los términos de la legislación nacional», explicó Alak en París.
Recordó que el Código incorpora «los delitos contra el orden económico y financiero, que se ve afectado por el lavado, lo que le otorga carácter plenamente autónomo respecto del encubrimiento y de cualquier otra figura delictiva».
Exención de responsabilidad
«Con ello -agregó Alak- se han superado también las objeciones referidas a la exención de responsabilidad penal para familiares, que no rigen para ningún supuesto de lavado de activos».
El Plan Nacional de Acción presentado por el Gobierno en febrero pasado ante el plenario del GAFI tuvo como contrapartida una serie de medidas
que se fueron tomando en el último año. En todo ese proceso, el país, de todas formas, estuvo a punto de ser sancionado en dos ocasiones.


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