9 de febrero 2016 - 00:00

Rolling Stones: pasión y locura en La Plata

Los Stones demostraron en La Plata  por qué siguen vigentes y volvieron a justificar en el vivo la pasión de un público capaz de pagar lo que le pidan para verlos una y otra vez.
Los Stones demostraron en La Plata por qué siguen vigentes y volvieron a justificar en el vivo la pasión de un público capaz de pagar lo que le pidan para verlos una y otra vez.
 De las cuatro veces que The Rolling Stones vienen a la Argentina para actuar en vivo, ésta es la primera que lo hacen sin nuevo disco por presentar. Promedian 71 años entre los 68 de Wood y los 74 de Watts, y eso hace que se tomen las cosas con otros tiempos, con otra tranquilidad, hasta con mejor humor. Se han alejado casi completamente de la prensa pero están, sobre todo sus líderes Jagger y Richards, mucho más cerca del público, en la intención de hablar castellano durante todo el show, en las referencias al "choripán con chimichurri" que hizo Mick, en el video de apertura dedicado que hace creer a la multitud que es el mejor público Stone del mundo, y en la comodidad con que recorren una lista de temas que está armada a pedido de fans.

Los Stones abrieron en La Plata la sección local de una gira latinoamericana muchos años después de su visita anterior. "Hola Argentina. Hola Buenos Aires. Hola muchacho", dijo Jagger a poco de empezar, sin demasiadas claridades geográficas (¿o como un homenaje a la provincia y a su exgobernador Daniel Scioli presente en el palco vip muy cerca de Charly García?).

Desde donde se lo mire, lo que hacen estos cuatro artistas es de una contundencia incontestable. Los respalda una banda de músicos y cantantes de gran solvencia y una puesta de luces, sonidos e imágenes del más alto nivel internacional. Sostuvieron sin despeinarse la máquina rockera de principio a fin en algo más de dos horas de concierto. Entendieron hace tiempo de qué se trata esto de tocar en estadios de fútbol, y también en La Plata llenaron el Único de sobra; por supuesto, con la complicidad de un público enardecido e incondicional que compró y colmó las 55.000 localidades disponibles.

Como había sucedido antes en Santiago de Chile, el arranque fue muy arriba con "Start me up" y "It's Only Rock n' Roll (But I Like it)". Luego, en una lista parecida pero con algunos cambios de piezas y orden, llegaron en una catarata ininterrumpida de rocks y baladas. Pasaron, por ejemplo, "Tumbling Dice", "Out of Control", "Anybody Seen my Baby, "Wild Horses", "Paint in Black", "Honky Tonk Woman", etc. Entre las opciones que se le presentaron (las otras eran "Doom & Gloom", "Let it Bleed" y "Live With Me"), "Street Fighting Man" fue la elección del público argentino a través de Twitter. Como es habitual, Richards tuvo su momento "cantante solista" con "Can't Be Seen With You" y "Happy"; nunca fue una de sus mejores virtudes aunque muchos disfrutan de su voz áspera. Y La Plata se hizo locura cuando llegaron títulos como "Miss You" con coro multitudinario, "Gimme Shelter" en dúo de Jagger con Sasha Allen -una cantante extraordinaria y muy carismática, de micromini y juegos sensuales con su jefe-, "Brown Sugar", "Sympathy for the Devil" o, claro, "(I Can't Get No) Satisfaction" ya sobre el final.

El resto es puro humo. O puro jueguito para la tribuna. O puro marketing. Como lo de alojarse en distintos hoteles para ser más independientes entre sí, lo de los pequeños caprichitos gastronómicos, las exigencias de camarines y los constantes cambios de ropa en escena. De vuelta de todo, con muchos años y millones de kilómetros recorridos, con una historia que se sostiene después de más de 50 años de coexistencia -cambios e interrupciones incluidos-, los Stones siguen justificando en el vivo la pasión de un público capaz de pagar mucho dinero para verlos una y otra vez. Hace rato que se convirtieron en mitos y disfrutan con todo derecho de eso. Hace tiempo que no aportan novedades al devenir de la música. Pero maduros como son, siguen estando vigentes y pueden conservar, pese a los hoteles cinco estrellas y los aviones privados, una buena porción del espíritu del viejo rock and roll. ¿Qué más podría pedírseles?

* "América Latina Olé Tour 2016". Actuación de The Rolling Stones: Mick Jagger (voz, armónica), Keith Richards (voz, guitarras), Ronnie Wood (guitarras) y Charlie Watts (batería). Con: Darryl Jones (bajo, coros), Sasha Allen (coros, voz), Karl Denson (saxos), Tim Ries (saxo, teclados), Chuck Leavell (teclados, coros, percusión), Matt Clifford (teclados, percusión) y Bernard Fowler (coros, percusión). (Estadio Único de La Plata, 7 de febrero; repite 10 y 13/2).

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