Roma, donde nieva en pleno verano

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Esquilino es uno de los distritos más pobres de Roma y, por lo tanto, una de las zonas menos visitadas por los turistas. Sin embargo, para quienes les gustan las investigaciones del tipo que Dan Brown hizo en «El Código Da Vinci» y «Ángeles y demonios», y para quienes principalmente pasan por Roma el 5 de agosto, es casi inevitable ir a ese barrio, y acercarse a la bella Basílica de Santa María Maggiore, donde ese día se produce «el milagro de la nieve» en medio del tórrido verano romano.

Todo comenzó el 3 de agosto del año 358, con un sueño que tuvo el papa Liberius, en el que la Virgen María le ordenaba construir una basílica allí donde encontrara nieve. La noche del 4 de agosto apareció un inconcebible manto de nieve en una pequeña zona del Esquilino.

El 5 de agosto Liberius lo encontró y obedeció la orden de la Madre de Cristo. A partir de entonces se conmemora allí ese hecho milagroso. Durante siglos, del techo de la capilla Paolina, desde el hipogeo, caían cientos de blancos pétalos de rosas que simulaban la nieve. Más tarde, las rosas fueron sustituidas por dalias. Actualmente, «el milagro» se ha convertido en un espectáculo escenográfico, un show de luces, con cañones que lanzan nieve artificial, todo acompañado por un concierto con música de Haendel y de Bach.

Sorpresas

Santa María Maggiore es tenida como la más hermosa iglesia de Roma, luego de la de San Pedro, y la más grande de las 26 iglesias dedicadas al Culto Mariano. Cargada de riquezas por donde se mire, la basílica merece ser visitada con un guía que vaya señalando las innumerables obras de arte, y ayude en la visita al museo que inauguró en 2001 Juan Pablo II.

Además, como suele ocurrir con otras catedrales, según señaló Fulcanelli, la Santa María Maggiore está plena de simbolismos y sorpresas que llevan a las más diversas interpretaciones. Como los posibles mensajes secretos de La Puerta Santa que entregaron a la iglesia los cruzados de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén. O el mural de la Anunciación en el Pozo, Da Vinciana imagen sacada de los Evangelios Apócrifos, las imágenes de toros paganos donde cabalgan amorcillos y que parecen recordar que allí fue el lugar donde se honraba a la diosa Cibeles, la Gran Madre, la Madre Naturaleza.

Hay murales que integran tradiciones judeocristianas con imágenes de Abraham, Jacob, Moisés, Josué y el rey David camino al Arca de Jerusalén, estirpe de la que nacerá Cristo.

Hay un relicario que según la tradición contiene piezas de madera que pertenecen al pesebre del Niño Jesús. Y no deja de producir asombro la simple lápida que cubre el cuerpo de Gian Lorenzo Bernini, el más grande escultor del siglo XVI. Y hay mucho, muchísimo más.

M.S.

Guía
Basílica de Santa María Maggiore, Piazza dell'Esquilino, entrada gratis, abierta de 7 a 19. Lleva el subte Termini, Vittorio Emanuele, Cavour a Via del Corso. Buses: 4, 9, 16, 70. 71, 75, 714.

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