La dirigente palestina Hanan Ashraui, miembro del Comité Ejecutivo de la OLP, calificó las muertes de "ejecuciones extrajudiciales" y aseguró que Israel mantiene "una política de disparar a matar" contra los palestinos.
"Da igual que tuvieran un cuchillo o no, no suponían una amenaza para ellos", afirmó en una acusación que fue respaldada por políticos, ONG y familiares sobre varios de los casos ocurridos desde que el 1 de octubre se disparara la violencia en la región, lo que derivó en la muerte de 9 judíos israelíes, un agresor árabe israelí, 48 palestinos (casi la mitad de ellos atacantes) y un inmigrante eritreo que fue linchado al ser confundido con un terrorista.
Algunos videos difundidos por las redes sociales muestran claramente violentos ataques por parte de palestinos, que buscan asesinar a soldados, policías o simples civiles con puñales y atropellándolos con sus autos, pero otros generaron dudas sobre la intención de los presuntos agresores y la reacción de las fuerzas israelíes. A ello se suma la autorización oficial de disparar con fuego vivo en respuesta de las piedras que usualmente arrojan los palestinos en sus protestas, algo calificado por ONG internacionales como una respuesta desmedida.
El caso más resonante fue el de Abed al Raham, de 13 años, muerto de un disparo en el pecho por soldados israelíes cuando regresaba de la escuela durante unos disturbios en Belén.
Las autoridades israelíes "hicieron llamamientos específicos para 'disparar a matar' por lo que las vidas de los palestinos que cometen los ataques se pierden, incluso cuando ya no son una amenaza", denunció la organización israelí de derechos humanos Betselem.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, que llegó ayer en una visita sorpresa a Jerusalén, le dijo al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que espera que su Gobierno "lleve a cabo investigaciones completas en los casos en que sea necesario". "Las acciones unilaterales sólo perpetuarán la espiral de violencia. Las medidas de seguridad pueden ser contraproducentes y generar más frustración", advirtió.
Y hasta el principal aliado de Israel, Estados Unidos, mostró su desaprobación a través de John Kirby, portavoz del Departamento de Estado, que aseguró que existen informes "de lo que podría considerarse un uso excesivo de la fuerza" ante los ataques.
Ante los cuestionamientos, Israel salió a defender la "legitimidad" de su respuesta y apuntó que ésta debe ser contundente en una crisis como la actual. "Esperamos que todo observador imparcial vea que Israel usa exactamente el tipo y cantidad de fuerza legítima que cualquier Gobierno y sus fuerzas policiales usarían si tuvieran a gente empuñando cuchillos y hachas tratando de matar a gente en las calles", defendió Netanyahu.
Su ministro de Infraestructura, Yuval Steinitz, consideró que "las acusaciones son un insulto a la inteligencia. Está claro que si te intentan matar tienes que neutralizarlo plenamente".
Una posición que respaldó el vocero de la Policía israelí, Micky Rosenfeld, ante la existencia de "ataques y escenarios diferentes" frente a los que los efectivos "deben adaptarse". El funcionario se refería así a la ola de ataques inorgánicos, cometidos por "lobos solitarios" con cuchillos o autos, que se ha convertido en un desafío para las fuerzas de seguridad israelíes puesto que son casi imposibles de prevenir, a diferencia de los que ocurrió en crisis anteriores donde los servicios secretos detectaban a los grupos terroristas y sus planes.
Ayer la espiral de violencia costó cinco vidas de palestinos y la de un colono israelí.
Dos palestinos murieron por disparos de las fuerzas de seguridad tras apuñalar o intentar apuñalar a israelíes en dos sucesos registrados en Hebrón y en el cruce de Gush Etzion, ambos en el sur de Cisjordania, en los que resultaron heridos tres israelíes. Un tercer palestino falleció en enfrentamientos con soldados israelíes en Gaza, y un colono israelí pereció arrollado por un vehículo cuando golpeaba autos de palestinos con un palo luego de que su coche fuera atacado con piedras cerca de Hebrón (ver fotos).
Las autoridades palestinas están recopilando pruebas para presentar ante la Corte Penal Internacional e invitaron al relator especial de la ONU para ejecuciones extrajudiciales, Christof Hayns, a visitar la región e iniciar una investigación sobre "los crímenes patrocinados por el Estado de Israel".
ONG israelíes como Paz Ahora, Adalah, Asociación por los Derechos Civiles, palestinas como el Centro de Derechos Humanos o internacionales como Amnistía Internacional o Human Rights Watch criticaron también la respuesta israelí a una oleada de violencia que, como reconoce esta última organización, "supone un reto para cualquier fuerza policial".
| Agencias EFE, AFP, ANSA, DPA |
y Reuters, y Ámbito Financiero


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