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Show business
Robert Downey Jr.
La secuela de «Sherlock Holmes», titulada «A Game of Shadows», lideró este fin de semana la taquilla estadounidense con 40 millones de dólares, una cifra decepcionante y muy por debajo de los 62 millones logrados por el film original en su estreno (2009). Los actores Robert Downey Jr. y Jude Law vuelven a dar vida al detective Sherlock Holmes y al doctor Watson, respectivamente, en una aventura en la que los dos investigadores deberán salvar a Europa de los oscuros planes del profesor Moriarty. «A Game of Shadows» es la secuela del film con el que el director Guy Ritchie actualizó el personaje creado por Arthur Conan Doyle, con un lenguaje y una estética cercanos al cine de acción. También con cifras pobres, la tercera parte de «Alvin y las ardillitas» se ubicaron en el segundo puesto con 23,5 millones de dólares.
ADIOS A DAN FRAZER
Dan Frazer, uno de los protagonistas junto a Telly Savalas de la serie televisiva «Kojak» de los años setenta, falleció a los 90 años a causa de un paro cardíaco. Frazer, que daba vida en esa famosa serie al capitán Frank McNeil, murió el pasado sábado en su casa de Nueva York, según comunicó su hija Susanna Frazer. Nacido en Nueva York el 20 de noviembre de 1921, Frazer comenzó su carrera artística en 1950, apareciendo en diferentes espacios televisivos como «Car 54», «Where Are You», «Route 66», «Barney Miller» o la también serie policial que transcurre en Manhattan «Law & Order» y sus diferentes versiones de «Law and Order: Criminal Intent» y «Law and Order: Special Victims Unit».
«INTOCABLES» A LA FRANCESA
Una comedia social sobre un multimillonario tetrapléjico de refinados gustos y su cuidador procedente de un barrio desfavorecido ha logrado en Francia situarse, siete semanas después de su estreno, como la cuarta película más taquillera de la historia del cine francés, con 14 millones de espectadores. Se trata de «Intouchables», interpretado por François Cluzet y por el cómico Omar Sy, que lidera con creces la recaudación de taquilla de este año en Francia con 21 millones de euros (unos 27 millones de dólares). Escrito y dirigido por Olivier Nakache y Eric Toledano, el film superó a finales de noviembre los ocho millones de espectadores de «Rien à déclarer», de Dany Boon, convirtiéndose en el más visto del año, y desde entonces suma y sigue. La película, basada en hechos reales, trata sobre la relación entre Philippe Pozzo di Borgo, rico empresario tetrapléjico tras un accidente de parapente, y su cuidador Driss, ex recluso de origen senegalés y proveniente de una barriada desfavorecida de las afueras de la capital francesa. Para sorpresa de los propios productores y actores, el largometraje estrenado en Francia el pasado 2 de noviembre ya roza la cifra de espectadores alcanzada por «Astérix y Obélix: Misión Cleopatra» (2002), de 14,5 millones. «Intouchables» está basada en la historia real de Pozzo di Borgo, que en 2001 relató su testimonio en el libro «Le second souffle».
DIAMANTES PARA PERROS
El perro que tenía Liz Taylor llegó a comerse la famosa perla «La Peregrina», pocos minutos después de que le fuera regalada a la actriz. Así lo reveló Ward Landrigan, ex jefe de la división de joyas de Sothebys, que entregó la perla a Richard Burton luego de una subasta de 1968. La perla, colocada en el collar Cartier, fue vendida hace pocos días por casi 12 millones de dólares, durante un remate de las joyas de Liz Taylor por la casa de subastas Christies. Landrigan contó que el perro de la diva se comió la perla pocos minutos después de que Burton se la regalara el día de San Valentín. Landrigan viajó desde Nueva York a Las Vegas para hacer «la entrega» a la pareja, que se hospedaba en el Caesar Palace en una suite grande como tres campos de tenis. Mientras los tres conversaban, Liz Taylor se alejó para colocarse la joya, pero repentinamente regresó gritando: «Ward, perdí la perla!». «Estaba caminando lentamente por la suite -recordó Ward- cuando vi a uno de los dos Lhasa Apso de Taylor que masticaba algo. En ese punto dije: Liz, sabes donde está su perla». El perro, ignorando el valor de aquello que representaba esa joya, decidió comerla como merienda. En ese momento Taylor agarró al perro y le metió las manos en la boca para hacerlo escupir la perla. La suerte quiso que la joya no se partiera y solo sufrió algunas rayaduras.


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