24 de julio 2015 - 00:00

Sólo el Procrear sostiene los créditos hipotecarios

Sólo el Procrear sostiene los créditos hipotecarios
 El volumen de créditos hipotecarios al sector privado rozó en junio los $50.000 millones, siguiendo la tendencia a disminuir en relación con el resto de los préstamos y en términos del PBI. Según un estudio de la consultora Ecolatina, en 2000 los créditos hipotecarios representaban un 5,3% PBI, y luego de la salida de la convertibilidad, "el ratio cayó de forma prácticamente ininterrumpida ubicándose a mediados de 2015 en un 1% del PBI, el mínimo de los últimos 15 años".

No obstante, también hay que computar los créditos de la iniciativa Procrear como préstamos para la vivienda, notándose en el trabajo que el financiamiento por esta vía fue del 0,3% del total en 2013, del 0,4% en 2014 y alcanza al 0,6% en el primer semestre de este año.

El informe de Ecolatina también mostró que la participación de las deudas hipotecarias en el total de pasivos de las familias se contrajo considerablemente: mientras a comienzos de la década pasada más del 40% de las deudas de las familias era tomado para adquirir o construir una vivienda, en la actualidad ese porcentaje apenas supera el 14%.

En tanto, los pasivos de las familias contraídos para consumo de corto plazo, a través de tarjetas de crédito, que representaban menos del 10% del endeudamiento de los hogares, hoy alcanzan un tercio del total. El ratio prácticamente se revirtió: préstamos a largo plazo con contrapartes en viviendas fueron sustituidos por consumo de electrodomésticos, indumentaria o viajes.

Según el documento de Ecolatina, "el argentino sustituyó el sueño de la casa propia por consumo de autos, electrodomésticos y bienes no durables, lo cual lo perpetúa en condición de inquilino, con los costos a largo plazo que esto implica".

También indicó que "durante los últimos diez años, la macroeconomía argentina incentivó al cortoplacismo por dos vías: la inflación y las tasas de interés reales negativas". Agregó que "en períodos de aumentos pronunciados de precios, los plazos de los depósitos se acortan, y si además, la tasa de interés es menor que la inflación, se penaliza el ahorro, con lo cual la opción más favorable es la de consumir y, si este consumo puede hacerse en cuotas, mejor".

El estudio reseñó que en 2003 los plazos fijos depositados a más de un año representaban más del 18% del total, mientras hoy no llegan a representar el 1%. "Bajo estas condiciones -aseguró-, es imposible para un banco prestar a 20 años, plazo al que se otorgan créditos hipotecarios en economías más estables".

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