Ya en su último informe sectorial la calificadora S&P pronosticó para este año una caída en la rentabilidad del sistema financiero local frente a los altos niveles alcanzados en los últimos cinco años, aunque espera que siga siendo sólida y sostenible. Considera una debilidad que las entidades financieras opten siempre por actuar sobre los spreads recurrentes tradicionales para ganar rentabilidad. Y dada la fuerte posición de los gremios bancarios, la agencia S&P considera que la banca local debe ganar economías de escala para mejorar la eficiencia. Por ello será imperioso que los bancos alcancen mayores volúmenes de negocios para obtener ganancias similares a la de los años precedentes anteriores. Debido a que los balances contables no se ajustan a la inflación, reconoce S&P que la rentabilidad real es difícil de medir.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario