Stiglitz previsible: recetas de austeridad son de más desempleo

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La Coruña - El Premio Nobel de Economía en 2001 y exvicepresidente del Banco Mundial, Joseph E. Stiglitz, dijo ayer que las políticas de austeridad «son una receta» para «menor crecimiento y más desempleo», por lo que pidió al próximo Gobierno español del Partido Popular que «vaya más allá».

«De lo que hay que darse cuenta es de que la austeridad por sí sola no va a solucionar los problemas porque no va a estimular el crecimiento», subrayó Stiglitz en un encuentro con periodistas en esta ciudad, donde ofreció la conferencia «¿Puede el capitalismo ser salvado de sí mismo?».

Sugerencia

El destacado economista sugirió al próximo Gobierno conservador español -ganador de las elecciones del 20 de noviembre- que vaya «más allá de la austeridad» y emprenda una reestructuración del gasto y la fiscalidad como medida básica para crear empleo. «Mucho me temo que se van a centrar en la austeridad, y ésta es una receta para un menor crecimiento, para una recesión y para más desempleo. La austeridad es una receta para el suicidio», subrayó.

«A menos que España no cometa ningún error, acierte al cien por cien y aplique medidas para suavizar la política de austeridad, llevará años y años» salir de la crisis, añadió. El exvicepresidente del Banco Mundial afirmó que las reformas estructurales emprendidas en Europa «han sido diseñadas para mejorar la economía por el lado de la oferta, no por el lado de la demanda», cuando el problema «real» es «la falta de demanda». Por ello, rechazó los postulados en favor de la flexibilidad laboral como «sinónimo de bajar los salarios y el nivel de protección social».

«Si bajamos los salarios, empeorarán la demanda y la recesión», advirtió Stiglitz, para quien un necesario incremento de la flexibilidad debe ir acompañado de «compensaciones por el lado de la seguridad» para los trabajadores. Su receta para salir de la crisis pasa por estimular la demanda a través de una política impositiva más progresiva y una fiscalidad que promueva la inversión empresarial.

En algunos países, como Grecia, sostuvo, «el sistema financiero está restringiendo mucho el crédito, sobre todo a las pymes, con lo que se está estrangulando a la economía y se dará una contracción bastante severa», apuntó. El Premio Nobel se mostró especialmente crítico con la actuación del Banco Central Europeo en casos como el de Grecia, donde el organismo «ha puesto antes los intereses de los bancos que los de los ciudadanos».

Especuladores

«Las decisiones son tomadas por un grupo secreto de personas, el International Swaps and Derivatives Association (ISDA) -la asociación que controla el mercado de los derivados-, un grupo de especuladores. ¡Es inaceptable que se confíe la toma de decisiones a un grupo determinado de particulares, sobre todo a este grupo en particular!», denunció.

Ante las tensiones del mercado, Stiglitz reclamó la creación de un organismo público que se encargue de las valoraciones crediticias, de un fondo de solidaridad para buscar estabilidad económica en la zona euro y la implantación de los eurobonos. De hecho, en su opinión, las restricciones del sistema financiero podrían ser combatidas por el Estado a través de «garantías» al crédito o bien a través de la concesión estatal de los mismos. «Hay una tendencia de los mercados sin control a cometer excesos de todo tipo, y si no se controlan los mercados, ellos sí que destruirán el capitalismo», afirmó.

Agencia EFE

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