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Tres perlas del noroeste que se disfrutan en verano
El noroeste es una de las regiones de la Argentina con mayor diversidad de paisajes y riqueza cultural. Un recorrido a través de los Valles Calchaquíes y la Quebrada de Humahuaca conecta a los viajeros con decenas de ciudades y pueblos que poseen un profundo caudal histórico y se encuentran enclavados en sitios que ofrecen postales únicas. En esta edición de Ámbito del Placer elegimos tres destinos destacados de la región, como son Tafí del Valle, en Tucumán; Cafayate, en Salta; y Purmamarca, en Jujuy. Se los puede recorrer por separado o como parte de una ruta norteña que además incluye otros poblados y algunos espejos de agua. El circuito cuenta con propuestas culturales, como el carnaval quebradeño, la Serenata Cafayate y tours por zonas productoras de vino.

Tafí del Valle es un sitio perfecto para entender por qué a la provincia de Tucumán se la denomina El Jardín de la República. Es el principal destinos turístico de los Valles Calchaquíes tucumanos, ubicado dentro un valle a unos 2.000 metros de altura, rico en vegetación y con un clima especial, distinto al del resto del NOA: en Tafí del Valle la temperatura difícilmente supere los 30 ºC en verano y las noches son frescas. De hecho, en lengua aymara Tafí significa "lugar donde hace frío".
La ciudad se encuentra a poco más de 100 km de San Miguel de Tucumán y a 120 km de Cafayate, centro turístico salteño al cual está conectada por un bello y serpenteante camino que incluye tramos de la mítica Ruta 40. Para los que ingresan desde el sur, Tafí del Valle es lo más parecido a una puerta de entrada a los Valles Calchaquíes, un atractivo turístico que incluye más de una decena de localidades de Tucumán y Salta.
Esta villa tucumana recibe mucho turismo local durante todo el año y gran cantidad de argentinos de otras provincias y de extranjeros en época de vacaciones de verano e invierno. Las posadas, muchas de calidad boutique, son el hospedaje ideal, y las actividades disponibles para disfrutar del entorno natural son las caminatas, las cabalgatas y las excursiones a la montaña, muchas de las cuales se organizan en vehículos todo terreno o en bicicletas.
Probablemente la mejor forma de disfrutar de Tafí del Valle, su geografía y su clima sean el relax y la simple contemplación del paisaje.
Existe además la chance de disfrutar de productos locales, tales como quesos artesanales y frutas de excelente calidad, entre las que se destacan los duraznos, los cítricos y las nueces, entre otros, materia prima de las mejores propuestas gastronómicas de la zona.
En cuanto a artesanías, vale destacar que en la zona se encuentra rodocrosita o rosa del inca, que es la piedra nacional, de color rosado. Junto con los tejidos, los trabajos en piedra están entre los de mayor atractivo.
DIQUE LA ANGOSTURA
Una gran propuesta de verano desde Tafí del Valle es El Mollar, 3 kilómetros al sur, con su dique La Angostura, formado por la confluencia de los ríos Tafí y El Mollar. En ese espejo de agua se practican deportes náuticos y la pesca del pejerreyes, percas y truchas arco iris. En la zona también se encuentra el Parque de los Menhires.
Hacia el norte, Amaicha del Valle es un pequeño pueblo digno de conocer.
DONDE LA QUEBRADA MUESTRA SUS COLORES
Purmamarca, en Jujuy, es una verdadera perla dentro de la mítica Quebrada de Humahuaca: casitas de adobe, calles de tierra, peñas, ferias de artesanías, todo junto en una escala muy pequeña, al pie del impactante cerro de los Siete Colores. Es, sin duda, un verdadero error no tomar el desvío de la Ruta Nacional 9 e internarse al oeste 4 kilómetros por la Ruta Nacional 52, con rumbo hacia la Cordillera, hasta este pueblito digno de un cuento de hadas.
"Pueblo de la Tierra Virgen" es el significado en lengua aymara del vocablo Purmamarca, que da nombre a un sitio que invita a caminar y dejarse llevar de día y de noche. Es un clásico el paseo en torno a la iglesia principal y su plaza ocupada por ferias de artesanía y galerías comerciales en las cuales las mesas rebasan de productos típicos como ponchos de lana de vicuña y llama, bufandas y gorros tejidos, tapices, instrumentos musicales hechos con semillas, collares y pulseras de alpaca y plata, entre otros souvenirs típicos.
Todo ocurre bajo el cerro de los Siete Colores, una maravilla de la naturaleza a la cual los turistas no se cansan de fotografiar.
El cerro es la parte visible de un paisaje de increíbles tonalidades de rojo, verde, morado, amarillo, salmón, blanco y marrón, en cuya espalda se encuentra el paseo de Los Colorados, un camino que rodea la montaña y conecta con el corazón arcilloso y rojo de la Quebrada.
Dentro del pueblo se destaca sin dudas la iglesia de Purmamarca, Monumento Histórico Nacional que data del 1648, consagrada a Santa Rosa de Lima. Está hecha con muros de abobe y techo de cardón. Más añoso aún que ese templo es el viejo algarrobo que se encuentra en su frente, dentro de la plaza, con una antigüedad calculada en más de 620 años, como un silencioso testigo de la historia de la Quebrada.
El entorno de Purmamarca ofrece dos hermosas excursiones para hacer. Una es ir a las Salinas Grandes, tomando el camino hacia el cruce fronterizo del paso de Jama. En el camino se sube la Cuesta del Lipán, con curvas muy cerradas y una altura máxima de 4.170 metros, en Abra de Potrerillos. Huachichocana es otra gran opción. Se trata de un paraje a 3.200 metros de altura, en el límite con la Puna, que posee un complejo arqueológico.
CARNAVAL
Esta época del año es la antesala de una de las mayores fiestas del noroeste argentino: el carnaval de la Quebrada, que comienza a principios de febrero, pero tiene su semana de festejos principales durante una semana. Este año será entre el 1 y el 9 de marzo. En esos días todas las localidades de la quebrada realizan rituales similares, en los que todos pueden participar. Todo comienza con el "Desentierro", que implica sacar de la tierra al Diablo (representado por un ornamentado muñeco de tela roja) y dejarlo en libertad hasta el fin de semana siguiente. Las comparsas y las bandas de sicuris ponen música a una fiesta que no tiene edad y en la que los norteños no se cansan de decir que "todo vale".
El de Purmamarca es un festejo de carnaval más pintoresco y relajado, en especial si se lo compara con el que se realiza en la ciudad de Tilcara.
EN LA TIERRA DEL MEJOR VINO TORRONTÉS
Una visita a los Valles Calchaquíes nunca estará completa si no incluye unos días en Cafayate, en el sur de Salta, tierra donde se producen los mejores vinos Torrontés del país. Justamente, la ciudad se encuentra rodeada por un cinturón de viñedos, donde se ubican bodegas que producen vino a más de 1.500 metros sobre el nivel del mar.
Algunas de las bodegas más famosas son La Rosa, Michel Torino, La Banda y Etchart, las cuales son parte de una Ruta del Vino que en rigor se extiende a través de todos los Valles Calchaquíes salteños.
Hacer un tour del vino es una actividad muy recomendable, especialmente si el paseo se extiende por los pueblos de la Ruta 40, los cuales poseen bodegas de menor escala y gran calidad.
El camino de llegada a Cafayate constituye de por sí una impactante experiencia, ya sea entrando por el sur, desde Tucumán, siguiendo la Ruta 40; desde el oste, a través del famoso camino de la Vuelta de los Valles Calchaquíes, cruzando la quebrada de las Flechas, también por Ruta 40; o desde el norte, ingresando por la Ruta 68 que conecta con la quebrada de las Conchas, famosa por las formaciones naturales en la roca, tales como el Obispo, el Barco Hundido y el Anfiteatro, entre otros.
Dentro de la ciudad de Cafayate, los puntos destacados para visitar son la Catedral, la plaza principal y el viejo molino jesuita de piedra, con 350 años de historia, el cual aún hoy sigue funcionando.
Las artesanías también tienen su lugar, con obras como las tinajas de cerámica, que se hicieron famosas a partir del virtuosismo del taller de Cristofani, que funcionó durante más de cuatro décadas, pero dejó de producir recientemente. Aun así, las tinajas siguen siendo el sello de Cafayate y pueden conseguirse hechas de manos de otros artesanos.
En plan de relax, una parada obligada para mitigar el calor de la tarde norteña son las heladerías locales, que ofrecen como una especialidad el helado de vino Torrontés.
Cafayate es una ciudad en la que el folclore está siempre presente. Las peñas son allí el mejor sitio para pasar las noches, escuchando y bailando chacareras mientras se disfruta de una copa de Torrontés y de las clásicas empanadas salteñas.
Hay además un momento del año en que esta ciudad se transforma en la capital nacional del folclore, cuando se celebra la Serenata a Cafayate, que este año será entre el 20 y el 22 de febrero.


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