24 de febrero 2014 - 00:00

Un nuevo Gobierno asume en Ucrania y ya le tiende la mano a Occidente

La líder de la oposición Yulia Timoshenko se reunió con el embajador de EE.UU.,Geoffrey Pyatt (izq.), y el representante de la delegación europea, Jan Tombinski, un día después de haber sido liberada de prisión. Alexander Turchínov (foto centro), uno de los máximos aliados de la dirigente, recibió el encargo del Parlamento para formar Gobierno.
La líder de la oposición Yulia Timoshenko se reunió con el embajador de EE.UU.,Geoffrey Pyatt (izq.), y el representante de la delegación europea, Jan Tombinski, un día después de haber sido liberada de prisión. Alexander Turchínov (foto centro), uno de los máximos aliados de la dirigente, recibió el encargo del Parlamento para formar Gobierno.
Kiev - Tras la destitución de Víktor Yanukóvich, el Parlamento ucraniano nombró ayer al presidente de la Cámara, Alexander Turchínov, mano derecha de la ex primera ministra Yulia Timoshenko, como nuevo jefe de Estado de transición de Ucrania, quien prometió llevar al país de regreso al camino de la integración con la Unión Europea (UE).

"Para nosotros la prioridad ahora es volver a acercarnos a Europa. Tenemos que volver al círculo de los países europeos", enfatizó Turchínov, en un discurso a la nación en el que también afirmo que el país está listo para una "nueva relación de igualdad y de buena vecindad" con Rusia.

Turchínov fue elegido ayer y de inmediato llamó a los parlamentarios a formar hasta mañana una coalición que permita crear un "gabinete de unidad nacional" que gobierne hasta las elecciones anticipadas del 25 de mayo.

Al mismo tiempo, dijo en dirección a los partidarios del derrocado Víktor Yanukóvich: "No consideren su caída personal en un drama sangriento como una derrota. Él los engañó, sobre todo a ustedes que creyeron en él".

La elección de un primer ministro fue pospuesta hasta hoy. El principal candidato es el jefe del grupo parlamentario de Patria, Arseni Yazeiuk, mientras que Timoshenko decidió reservarse para los comicios.

Entretanto, Yanukóvich sigue en paradero desconocido, sin presentar formalmente su dimisión, y declarándose el presidente legítimo que cayó víctima de un golpe de Estado. En un comunicado, su propia fuerza, el Partido de las Regiones, lo culpó de la situación del país.

Los nuevos gobernantes de Ucrania, apenas 24 horas después de derrocar al mandatario prorruso, comenzaron a desmantelar con rapidez su estructura de poder, destituyendo a sus ministros clave.

El ministro de Relaciones Exteriores de Yanukóvich, Leonid Kozhar, que defendió el rechazo de su jefe a la UE ante las críticas de Occidente, fue uno de los primeros en marcharse. Le siguió el titular de Educación, Dmitri Tabchnik, una popular figura acusada por muchos de llevar a las escuelas una interpretación de la historia ucraniana afín a Rusia.

Los organismos de seguridad y sus funcionarios fueron objetivo particular de los parlamentarios por su implicación en los choques con manifestantes, que cobraron la vida de al menos 82 personas.

El ministro del Interior, Vitalí Zakharchenko, despojado de su cargo el viernes, permanece oculto mientras que los nuevos oficiales de la Policía anunciaron órdenes de detención contra el ministro de Ingresos, Alexander Klimenko -un aliado particularmente cercano del destituido mandatario-, y su fiscal general, Víktor Pshonka.

Bajo presión de la Maidán -el nombre dado al movimiento que derrocó a Yanukóvich-, los nuevos líderes dijeron que los policías o quienes dispararon o dieron órdenes de disparar contra ciudadanos también serían juzgados.

Enfrentamientos en la región de Crimea y algunas ciudades del este del país entre partidarios del nuevo orden proclive a la UE en Kiev y aquellos ansiosos de permanecer cerca de Moscú revivieron los temores de una tendencia separatista que la semana anterior se había concentrado en las regiones occidentales.

El presidente ruso, Vladímir Putin, habló ayer con la canciller de Alemania, Angela Merkel, y acordaron que la "integridad territorial" debe mantenerse.

En tanto, la jefa de política exterior de la UE, Catherine Ashton, viajará a Ucrania hoy para discutir la ayuda económica. EE.UU. también prometió ayuda.

Los prestamistas internacionales como el FMI podrían seguir cautos ante los rivales de Yanukóvich, cuyos años en el Gobierno no fueron un éxito económico.

En Rusia, el ministro de Finanzas dijo que el próximo tramo de un préstamo de 15.000 millones de dólares acordado en diciembre no sería pagado, al menos hasta que se forme un nuevo Gobierno. Moscú llamó ayer a consultas a su embajador en Kiev, Mijaíl Zurábov, "ante la necesidad de analizar la situación", explicó la Cancillería rusa en un comunicado.

Agencias Reuters, AFP, DPA, ANSA y EFE

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