Hildebrando Chaviano, de 65 años, y Yuniel López, de 26, aspiran a ser electos delegados en sus barrios el 19 de abril y formar parte de la Asamblea Municipal, después de haber ganado el respaldo de sus vecinos en una votación a mano alzada el mes pasado en reuniones públicas.
Las biografías, que redactaron ambos candidatos y se muestran públicamente, fueron cambiadas por los funcionarios locales, según dijeron los dos opositores. Éstas dicen ahora que son hombres vinculados a grupúsculos "contrarrevolucionarios" financiados desde el exterior.
Sus candidaturas son el primer reto electoral para el Partido Comunista desde que EE.UU. y Cuba acordaron en diciembre relanzar sus relaciones diplomáticas y terminar con cinco décadas de hostilidades.
Ambos son apenas dos de los 27.379 candidatos que compiten por 12.589 puestos a la Asamblea Municipal, el primer peldaño en la escalera política.
El país dice que su sistema electoral es uno de los más democráticos del mundo, porque ser nominado por los vecinos es considerado un reconocimiento social.
Los aspirantes no tienen que pertenecer al Partido Comunista. Pero el camino a la Asamblea Municipal, y en última instancia a la presidencia del país, es controlado por el Partido Comunista.
En la biografía de Chaviano puede leerse que terminó el servicio militar luego de seis años "por mantener una conducta incompatible con el servicio". También elimina gran parte de su historia académica, aunque se divulga que tomó un curso de internet en la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, al hacer énfasis en sus vínculos con una potencia extranjera.
"Sólo falta que debajo se ponga 'se busca'", dijo Chaviano, un abogado y disidente que publica artículos en el sitio Diario de Cuba, duro crítico del régimen.
López, quien se describe como un opositor al Gobierno, dijo que calificarlo como "contrarrevolucionario" es otra forma de llamarlo terrorista.
| Agencia Reuters |


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