Una noche que truncó la ilusión presidencial y una fórmula de 20 años

Edición Impresa

• EL TRES VECES GOBERNADOR COMENZABA A ABRIR EL JUEGO HACIA 2019
La muerte sorprendió a José Manuel de la Sota en un incipiente retorno al plano nacional y quebró probada sociedad política con Juan Schiaretti.

"Hoy nuestro país precisa otra vez de un ejercicio de coraje, un ejercicio de imaginación como el que fueron capaces de hacer nuestros próceres". Hace poco más de dos meses, José Manuel de la Sota mostraba veladamente sus cartas para 2019, en un video por el 9 de Julio. Planeaba un blanqueo progresivo de su aspiración presidencial, su gran asignatura pendiente. Pero la Autovía 36, una de sus obsesiones de gestión, le deparaba en la noche del sábado un destino trágico.

Tras casi 20 años de probada fórmula, Juan Schiaretti se quedó así, sorpresivamente, sin el socio político junto a quien, más allá de sus diferencias internas, dieron vida a Unión por Córdoba, el sello peronista que le arrebató el poder a la UCR en 1999 y bajo el cual condujeron -por turnos- los destinos de la provincia hasta hoy. Desde ayer, ensaya una conducción única, que suma a su rol líder en el ramillete de mandatarios peronistas racionales.

El "Gallego" inauguró la saga en 1999 y piloteó dos mandatos consecutivos. Después vinieron una transición del "Gringo" en 2007, el tercer período de De la Sota (en 2011) y, en 2015, el retorno de Schiaretti, quien apuesta a reelegir el año que viene frente a las pretensiones de un combo de precandidatos de Cambiemos.

Estratégico, en los últimos años el tres veces gobernador había optado por correrse del plano político público (esquivó, por caso, una candidatura al Congreso en 2017) para mostrarse en cambio en otras facetas más terrenales, como la de creador de su propia marca de ropa, "El Hombre", además de dictar seminarios en universidades de Europa.

Pero nunca lo abandonó la pulsión presidencial, luego de dos vuelos truncos: el de 2002, que abortó tras el guiño de Eduardo Duhalde a Néstor Kirchner, y el de 2015, año en el que Sergio Massa le ganó la pulseada en las primarias de Unidos por Una Nueva Alternativa (UNA).

El 2019 iba a ser, para De la Sota, el tercer acercamiento a su sueño de llegar al sillón de Rivadavia. Con discreción, venía tejiendo diálogos con distintos sectores del peronismo, incluidos Miguel Pichetto, Massa, y hasta dirigentes cercanos a Cristina de Kirchner, con quien mantuvo una tensa relación institucional.

"Dialogando con el cacique Orlando Escalada y los integrantes de la Comunidad Quom instalados en Derqui, Pilar, Conurbano bonaerense", rezaba su último tuit, del viernes. También había mantenido encuentros con curas "villeros" y con intendentes bonaerenses. Apostaba a ser una pieza importante de la reconstrucción del peronismo nacional, y soñaba con jugar un rol central.

Por estas horas había comenzado a difundir un spot sobre "Puentes", el programa que iba a estrenar el 5 de octubre en Crónica TV y con el que buscaba retomar un perfil público alto, y a nivel nacional. "Hablemos de lo que nos une", era su consigna.

Pero el paciente armado político de quien en la década del ochenta promovió la "renovación peronista" mutó en conmoción el sábado cuando, a los 68 años, su camioneta Volvo se estrelló contra la parte trasera de un camión con acoplado. Córdoba perdió así a uno de sus políticos más emblemáticos, y se quedó sin exgobernadores, tras despedir a los radicales Eduardo Angeloz (en agosto de 2017) y Ramón Mestre (en 2003).

Atrás quedan los capítulos de una vida que lo dibujaron como un político que no esquivó desafíos ni polémicas. "Yo no prometo que voy a bajar los impuestos: los voy a bajar, y lo voy a cumplir porque ya lo hice cuando fui electo gobernador en 1998", arengó, por caso, como precandidato a presidente en 2015, reflotando una promesa de campaña de impacto.

Ahora se abre un período en el que el PJ cordobés deberá encontrar un nuevo punto de equilibrio, a menos de un año de la contienda en la que Schiaretti, de buen diálogo con Mauricio Macri, buscará retener el poder frente a quien sobreviva de la cerrada interna en Cambiemos.

Dejá tu comentario