El hecho ocurrió en el Museo Nacional de la Inmigración en Nueva Escocia (Canadá), que Carlos y su esposa Camilla visitaban como parte de una gira de cuatro días.
En una conversación privada con una de las empleadas del lugar y exrefugiada polaca de la guerra, Marienne Ferguson, Carlos comparó las acciones de los nazis en Europa con las de Putin.
El príncipe, de 65 años, habló con la mujer, que había escapado de Polonia con destino a Canadá antes de la ocupación nazi, y con algunas personas cuyas familias murieron en los campos de concentración.
"Él me preguntó cuándo vine a Canadá, y le dije que en 1939", afirmó la mujer. "Entonces remarcó cómo Putin estaba haciendo las mismas cosas que Hitler había hecho. Yo estaba de acuerdo, Putin anexa países de igual modo que (Adolf) Hitler", continuó.
Al comentar sobre la anexión de países por parte de Hitler, el príncipe de Gales dijo que "no es distinto a lo que Putin está haciendo", de acuerdo con la mujer.
Tras las declaraciones y en medio de una polémica diplomática, la residencia oficial de Carlos en Londres se negó a comentar una "conversación privada".
El primogénito de la reina Isabel II de Inglaterra tiene previsto encontrarse el mes próximo en Francia con el presidente ruso como parte de las celebraciones por el "Día D", la invasión llevada a cabo por los Aliados en Normandía en 1944.
Ferguson declaró luego a la BBC: "No creí que creara semejante polémica".
Sin embargo, en el Reino Unido las declaraciones de Carlos se convirtieron en portada de los principales sitios de noticias, que mencionaron las ramificaciones políticas e institucionales del hecho debido a que el príncipe podría convertirse algún día en rey de Inglaterra y jefe de Estado.
"Como resultado, hay un interés renovado por el tipo de rey que será, dijo la BBC. "En privado, Carlos, que es un príncipe apasionado, probablemente no estará muy preocupado por lo que dijo del presidente Putin. Pero otros en el Palacio de Buckingham o en el Foreign Office no se lo tomarán con tanta liviandad", agregó.
La cadena británica dijo que muchos críticos del príncipe "verán lo ocurrido como otro ejemplo de un heredero que se entromete en lo que no debe".
Tras la polémica, el viceprimer ministro británico, el liberaldemócrata Nick Clegg, defendió al príncipe por los comentarios.
| Agencia ANSA |


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