La coalición de partidos opositores, Mesa de la Unidad Democrática (MUD), había "congelado" el diálogo la semana pasada al acusar al Gobierno de torpedearlo y negarse a liberar a los "presos políticos", una de sus principales demandas.
Las gestiones de los cancilleres y el nuncio apostólico para terminar con la ola de protestas, que desde febrero dejó 42 muertos y 800 heridos, se extendieron por dos días.
"No hay hechos nuevos que nos permitan cambiar de posición como desearíamos", dijo ayer el secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo, en rueda de prensa.
El dirigente aclaró que el diálogo "no está roto ni cerrado" y que la MUD sigue "abierta a la posibilidad de diálogo", aunque el Gobierno tiene "alergia" a conversar y prefiere imponerse.
"Por la vía de la imposición ningún problema de Venezuela ha sido resuelto, de los problemas viejos todo lo que había se ha agravado y han aparecido problemas nuevos", explicó.
La MUD exige no sólo la liberación de los que considera "presos políticos", sino de los detenidos durante los tres meses de protestas, además de otras demandas como la creación de una comisión de la verdad plural, que los incluya, y el cese de la represión a las protestas pacíficas.
A pesar de que Maduro instó a no "patear la mesa" de diálogo, tampoco cumplió con las demandas opositoras.
En un comunicado emitido ayer, los representantes de la Unasur -el canciller brasileño Luiz Alberto Figueiredo, el ecuatoriano Ricardo Patiño y la colombiana María Ángela Holguín, respaldados por el nuncio apostólico en Venezuela Aldo Giordano- instaron a ambas partes a fijar una fecha para una nueva ronda de negociaciones. Patiño habló incluso de "avances" en su cuenta de Twitter.
Según la nota, el Gobierno y la oposición venezolana presentaron "ideas", las cuales no fueron detalladas, y "deberán reflexionar ahora sobre los próximos avances".
Desde que las protestas antigubernamentales comenzaron en febrero, unas 3.000 personas fueron detenidas, de las cuales 200 siguen tras las rejas, en medio de denuncias de violaciones de los derechos humanos de las que se hicieron eco incluso organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.
Las protestas convocaron en las calles a miles de personas que repudiaron la alta inflación, la escasez de bienes básicos y la alarmante delincuencia.
| Agencias Reuters, ANSA y EFE |


Dejá tu comentario