3 de abril 2012 - 00:00

Volonté protagonizó un homenaje musical

En multitudinario concierto en Mar del Plata, se recordó la memoria de los caídos en Malvinas con el «Requiem» de Berlioz.
En multitudinario concierto en Mar del Plata, se recordó la memoria de los caídos en Malvinas con el «Requiem» de Berlioz.
Mar del Plata - Un cielo limpio que asomaba entre las ramas de los árboles, un público multitudinario y sobre todo la emoción reinante fueron el marco ideal para el concierto con el que se recordó ayer en la Plaza San Martín de la ciudad de Mar del Plata el 30 aniversario de la gesta de Malvinas, en el marco de una serie de homenajes que se tributaron en todo el país.

Sobre el escenario, una cantidad inusual de fuerzas reunidas por los organizadores, es decir las Secretarías de Cultura nacional y de la Municipalidad de General Pueyrredón: la Orquesta Sinfónica Nacional y el Coro Polifónico Nacional llegados desde Buenos Aires, la Orquesta Sinfónica Municipal, las bandas Municipal de Música, Militar de Artillería del Batallón 601 y del Comando del Area Naval Atlántica, más los coros locales Carmina, Raíces, y de la Escuela de Canto Coral, con un total de cerca de 400 intérpretes.

La obra elegida fue una de las más imponentes -y desafiantes- del repertorio sinfónico coral: el «Requiem» (o «Messe des morts» opus 5) de Hector Berlioz, estrenado en la iglesia de Saint-Louis des Invalides de París en 1837 como parte del tributo anual a las víctimas de la Revolución de Julio de 1830.

No sólo por las características de la partitura se trataba de una apuesta fuerte, sino por la complejidad que implicaba concertar tal cantidad de grupos y el hecho de que se interpretara al aire libre, con todas las desventuras que esa circunstancia puede acarrear a los cantantes e instrumentistas. Se optó aquí por colocar en el escenario las cuatro bandas que el compositor pensó para ubicar en los puntos cardinales.

La versión fue vibrante, con una masa coral de gran potencia y sonido compacto y una orquesta que salió airosa bajo la guía de Guillermo Becerra. La presencia en el solo del «Sanctus» del tenor Darío Volonté, ex combatiente de Malvinas y sobreviviente del Crucero General Belgrano, llenó de fervor a un público cuyo entusiasmo ante lo que estaban viviendo lo llevó a estallar en ovaciones en reiteradas oportunidades, incluso dentro de los movimientos.

El bis fue el que todos esperaban: la «Canción a la bandera», de la ópera «Aurora» de Héctor Panizza que Volonté ha hecho casi suya, entonada aquí por todos (incluyendo a los miembros del Centro de Ex Combatientes que subieron al escenario para recibir la ovación general). Luego, espontáneamente, comenzó a sonar el Himno, y así, sin discursos oficiales ni arengas pero con muchos ojos llenos de lágrimas, culminó un homenaje donde los únicos protagonistas fueron la música y la evocación.

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