15 de octubre 2026 - 16:29

Del campo a Vaca Muerta: la alianza que busca bajar costos y cambiar el negocio del shale

Empresarios del agro cordobés y de la industria energética neuquina participaron de una nueva edición de The Shale Break. El encuentro puso el foco en la transferencia de conocimientos, la competitividad fiscal y financiera y el desarrollo de soluciones para mejorar la eficiencia operativa y ambiental de la cuenca.

Cámara de Empresas de Energía, Químicas, Petroquímicas y Afines de Neuquén (QPQ).

El campo y la industria del shale comenzaron a profundizar sus vínculos para identificar oportunidades de negocios y trasladar experiencias productivas entre dos de los sectores estratégicos de la economía argentina. La reducción de costos, la innovación tecnológica, la logística y la gestión ambiental fueron los principales ejes de una nueva edición de The Shale Break, realizada en el Grand Brizzo Comahue Hotel de Neuquén.

El encuentro reunió a empresarios agropecuarios de Córdoba y referentes de la industria energética neuquina con el objetivo de conectar la experiencia y la capacidad instalada del campo con las necesidades de una actividad que busca ampliar su escala productiva en Vaca Muerta.

En un contexto en el que la competitividad y la eficiencia operativa resultan determinantes para sostener las inversiones, el intercambio apuntó a identificar herramientas que permitan optimizar procesos, mejorar la utilización de recursos y desarrollar nuevas soluciones para la cadena de valor de los hidrocarburos.

La convocatoria contó con la participación de representantes de empresas como Bayer, referentes del Grupo Crea y autoridades de la Cámara de Empresas de Energía, Químicas, Petroquímicas y Afines de Neuquén (QPQ).

Tecnología, costos y logística: los puntos de contacto entre el agro y Vaca Muerta

Uno de los ejes centrales fue la posibilidad de transferir a la industria energética conocimientos desarrollados por el agro argentino, especialmente en digitalización, gestión de insumos, administración del territorio y logística a gran escala.

La experiencia del campo en la incorporación de tecnología y la optimización de procesos aparece como una fuente de aprendizaje para una cuenca que necesita coordinar operaciones, transporte, infraestructura y servicios en un territorio extenso.

La discusión también abordó el marco fiscal y financiero de Neuquén. La carga tributaria regional, las condiciones regulatorias y el acceso al financiamiento son variables que inciden en la rentabilidad de los proyectos y en la capacidad de sostener inversiones en infraestructura.

A estos factores se sumó la integración logística y ambiental, con el análisis de esquemas de complementariedad en transporte, servicios y gestión de recursos. El desafío es encontrar oportunidades para reducir costos y mejorar el desempeño operativo sin perder de vista las exigencias ambientales de la actividad.

Las mesas de trabajo y los paneles fueron coordinados por Alex Valdez, exdirector de Hidrocarburos del Gobierno de Neuquén durante más de una década; Yamil Quispe, presidente de QPQ; Diego Werthein, vicepresidente de la entidad; y Florencia Altobelo, de Bayer.

Bayer y el recorrido internacional para conectar experiencias

Durante el encuentro, Florencia Altobelo destacó que la iniciativa forma parte de una agenda de intercambio que incluye experiencias internacionales y busca conectar aprendizajes del sector agropecuario con las oportunidades de desarrollo de Vaca Muerta.

“Todo esto es parte de un road show que venimos realizando en Estados Unidos y Chile, analizando experiencias exitosas en el agro, y Vaca Muerta es parte de la agenda”, señaló.

La referencia pone el foco en la búsqueda de modelos y herramientas que puedan adaptarse a las particularidades de la producción no convencional argentina. La transferencia de tecnología y conocimiento entre industrias aparece así como una vía para mejorar procesos y generar nuevas oportunidades comerciales.

El intercambio también busca vincular las capacidades de empresas y proveedores de distintas regiones del país con las demandas de una industria energética en expansión.

Yamil Quispe (presidente) y Diego Werthein (vicepresidente) de la Cámara de Empresas de Energía, Químicas, Petroquímicas y Afines de Neuquén (QPQ).

Yamil Quispe (presidente) y Diego Werthein (vicepresidente) de la Cámara de Empresas de Energía, Químicas, Petroquímicas y Afines de Neuquén (QPQ).

Deep upstream y zero stream: los conceptos que propone QPQ

Yamil Quispe planteó que la articulación entre el agro y el shale puede avanzar a partir de dos conceptos que la cámara neuquina busca impulsar: el deep upstream y el zero stream.

El primero toma como referencia los avances tecnológicos del sector agropecuario, donde la investigación y la modificación genética permiten desarrollar características específicas para mejorar el rendimiento de los cultivos. Quispe utilizó como ejemplo el trigo HB4, asociado con la tolerancia a la sequía, para explicar cómo el conocimiento aplicado puede transformar una actividad productiva.

“Venimos impulsando dos conceptos complementarios al shale y análogos al agro: el deep upstream, donde el upstream es la semilla y el deep upstream es la modificación genética, como el HB4 para resistencia a la sequía”, explicó.

Trasladada a la industria de los hidrocarburos, esa lógica apunta a identificar, sistematizar y aprovechar el conocimiento acumulado durante el desarrollo de Vaca Muerta. El objetivo es convertir la experiencia operativa en capacidades que puedan replicarse y, eventualmente, exportarse a otros mercados.

El segundo concepto, denominado zero stream, está vinculado con la ingeniería predictiva y el diseño de sistemas trazables. Según Quispe, la propuesta consiste en desarrollar una arquitectura que permita anticipar problemas, seguir los procesos y reducir al máximo el impacto ambiental de las operaciones.

“De la misma forma, en la cuenca hay un know-how que hay que datar para luego exportar, y el zero stream es la ingeniería predictiva y la arquitectura de un sistema totalmente trazable para reducir al máximo el impacto ambiental de Vaca Muerta”, afirmó el titular de QPQ.

Ambas líneas buscan aprovechar la innovación para mejorar la productividad y la gestión de las operaciones, al tiempo que abren la posibilidad de desarrollar soluciones tecnológicas con aplicación más allá de la cuenca neuquina.

Riesgo, patentes y regalías: una lógica económica compartida

Quispe también señaló que el agro y la industria energética comparten principios económicos vinculados con el riesgo, la innovación y la generación de propiedad intelectual. “La equivalencia entre ambas industrias se estructura bajo los mismos principios económicos de alto riesgo, patentes y regalías”, sostuvo.

La comparación apunta a que, más allá de las diferencias entre las actividades, ambas requieren inversiones, desarrollo tecnológico y conocimientos específicos para mejorar su competitividad. En ese marco, la experiencia acumulada por el agro puede aportar herramientas para la evolución del shale, mientras que la escala de Vaca Muerta abre nuevas oportunidades para empresas de servicios, tecnología e infraestructura.

La iniciativa busca, además, ampliar los vínculos comerciales entre actores de Córdoba y Neuquén, con el propósito de acercar capacidades productivas a las necesidades de la industria hidrocarburífera.

Con esta nueva edición, The Shale Break busca consolidarse como un espacio de articulación entre el agro y la energía, con una agenda centrada en la transferencia de conocimiento, la eficiencia operativa y el desarrollo de soluciones para una cuenca que necesita seguir ganando escala y competitividad.

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