Aunque los episodios desarrollados específicamente para Internet -webisodios- no son una novedad, sí lo es la aparición de nuevas propuestas codesarrolladas por los responsables de redes para compartir contenidos en video, como es el caso de MySpace, que acaba de estrenar una serie juvenil titulada «Roommates», con la historia de cuatro jóvenes que acaban de dejar la escuela secundaria y se mudan a Los Angeles, donde participan en un curioso «reality show». La serie cuenta con un auspiciante de primer nivel y se «emite» de manera diaria a través de episodios de tres minutos de duración.
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El segundo producto de este estilo del citado sitio, titulado «Quarterlife», se estrenará el 11 de noviembre y cuenta con la producción de Marshall Herskovitz y Edward Zwick, responsables de películas de prestigio como «El último samurai» o «Diamante de sangre». Los usuarios podrán, además, interactuar con la historia a través de blogs, bajadas de archivos relacionados y « reuniones virtuales», en las que se pondrán a consideración los eventos futuros del programa y en los que los consumidores también podrán influir.
No es casual que emprendimientos de este tipo de redes comiencen a salir a la luz con más asiduidad, ya que la principal fuente de financiamiento de los sitios está en la publicidad, y los auspiciantes, en general y pese al enorme crecimiento del segmento, se han mostrado renuentes a unir los nombres de sus productos a historias o contenidos que desconocen. Así, la manera más creativa de salvar tales dudas parte del codesarrollo de dichas producciones, además de incluir en las mismas personajes de renombre dentro de la industria del entretenimiento cinematográfico, como en el caso antes citado.
Las series, como en la televisión, también ayudan para que los posibles auspiciantes decidan qué tipo de productos mocionar teniendo en cuenta la estadística demográfica del programa -es decir, a qué segmento de público está dirigido-, promocionando únicamente en los lugares que les resultan interesantes y no de manera indiscriminada como hasta ahora. Estos nuevos desarrollos permiten que los auspiciantes se muevan en un entorno mucho más familiar y en el que ya tienen experiencia, lo que sumado al incremento exponencial de los usuarios de Internet, puede llevar a que los webisodios terminen convirtiéndose en la «evolución natural» de las propuestas televisivas en unos pocos años.
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