Bagdad (Reuters, ANSA) -Detrás de paredes de concreto a prueba de explosiones y enfrentando cortes de energía eléctrica, el II Festival Internacional de Cine de Bagdad comenzó ayer en el Hotel Palestina, como para dar señales de cierta normalidad en la ciudad. Incluso se extendió una alfombra roja, pero los invitados al acontecimiento, realizado por última vez en 2005, debieron ser revisados tres veces antes de que se les permitiera caminar sobre ella.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pese a todos estos preparativos, los directores de los 40 films extranjeros que se presentarán en el festival debieron mantenerse lejos del mismo. Algunos estaban deseosos de viajar pero fueron disuadidos por los organizadores, ansiosos de evitarque el evento pudiera atraer titulares por las razones equivocadas.
«Algunos de los directores querían venir debido a la seguridad mejorada de Bagdad, pero no queremos ser sorprendidos (por un ataque). Con un poco de suerte podrán asistir en el futuro», dijo Ammar al-Aradi, el organizador de la muestra en la ceremonia inaugural.
La segunda edición del Festival Internacional de Cine de Bagdad fue inaugurada ayer, con la proyección del largometraje iraquí «Frecuencia fallida», de Saber Habbi, y «La tolerancia», del marroquí Abdullah Nehran.
Durante los cuatro días del encuentro se presentarán 65 films y documentales realizados por directores de 15 países árabes y de otras regiones, de los cuales 24 son iraquíes y cinco fueron rodados en coproducción con Dinamarca y Australia.
Bagdad alguna vez tuvo más de una decena de cines.
Después de décadas de sanciones internacionales y guerras bajo el régimen de Saddam Hussein, las idas al cine comenzaron a declinar. Desde la invasión estadounidense de 2003, la mayoría de los cines permanecen cerrados.
Dejá tu comentario