18 de enero 2001 - 00:00

Clima de rebelión en Hollywood

Washington (ANSA y ASN) - (17/01/2001) Hollywood enfrenta un año complicadísimo: no sólo la irreversible huelga de los actores, anunciada a partir de julio, amenaza con paralizar casi totalmente la industria, sino que a ellos se han sumado desde ayer los guionistas, que amenazan con un cese de actividades en mayo si no se les reconoce destacadamente su participación en la producción de películas.

A diferencia de ilustres antecesores como Francis Scott Fitzgerald, William Faulkner o Raymond Chandler, los guionistas de hoy están habituados a recibir elevadas cifras, que llegan a los dos millones de dólares por guión. Sin embargo, y en eso sí al igual que los legendarios autores, no son muy reconocidos y se quejan de que los productores modifican los originales, las estrellas los ignoran y los directores se llevan todo el mérito de algo que en realidad es fruto de su ingenio.

Ahora, la Writer's Guild of America, su sindicato, que cuenta con 11 mil afiliados, reclama un cambio de situación y pide mayor respeto para quien crea la historia y los diálogos que luego se transforman en una película. El reclamo de los guionistas, publicó ayer «The New York Times», podría conducir a una rebelión en Hollywood.

Entre los cambios, efectivamente, se reclama una modificación en los títulos del comienzo, y que al tradicional «Un film de...» le siga -según el pedido de la Writer's Guild-el nombre de quienes escribieron el guión. Además, los guionistas exigen estar en los sets de grabación y hacer ellos mismos -no los productores, directores o actores-las modificaciones al libreto.

Si están más involucrados en la realización -dicen-, los autores también serán invitados a las óperas primas y celebraciones publicitarias de un film, ya que generalmente ni siquiera figuran en la lista de invitados.

Además, piden que cese el superpoder de los realizadores, particularmente fuerte en las producciones televisivas.

Los directores, por su parte, se defienden y replican. Brett Ratner, uno de los nuevos talentos de Hollywood («Rush hour» y «The family man», entre otras realizaciones), dijo: «Soy alguien que ama colaborar con el escritor. Pero cuando el escritor me entrega el original, de alguna manera su trabajo terminó. Desde ese momento, es el director el que guía al equipo, desde el comienzo hasta el final de la película».

«Es una cuestión de respeto, no de dinero», atacó Daniel Petrie, ex presidente de la Writer's Guild y guionista de films como « Un policía suelto en Beverly Hills». « La cultura en Hollywood es la de disminuir el trabajo de los escritores», añadió.

Mientras continúan las negociaciones entre el sindicato de escritores y las casas cinematográficas (el primer encuentro formal está programado para el 22 de enero), la industria se prepara para protestas que podrían conducir a la parálisis en la próxima primavera. En particular, los sindicatos de los actores de cine y televisión (135.000 afiliados) están en ruta de colisión con los estudios y prometen una huelga por tiempo indefinido desde el 30 de junio si no se aceptan sus reclamos financieros. El año pasado, los actores publicitarios cruzaron los brazos por seis meses para pedir dinero cada vez que una publicidad con su rostro se transmitía.


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