Como cumpliendo el sueño borgeano, en ambasamericas.
net conviven, para su descarga gratuita, las obras
de Walt Whitman y José Hernández.
El Proyecto Gutenberg fue desarrollado por Michael Hart en 1971, mucho antes de que Internet fuera una realidad mundial. En aquel momento, Hart era estudiante en la Universidad de Illinois, y tuvo acceso a uno de las computadoras principales del Laboratorio de Investigación de Materiales, la Xerox Sigma V. Esta computadora fue uno de los 15 nodos de la red que posteriormente se convertiría en Internet.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Hart estaba convencido de que algún día las computadoras se popularizarían en el mundo, y decidió hacer disponibles obras patrimoniales de forma gratuita y electrónica. El primer texto, que tipeó en persona, fue la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos, que hoy lleva así el número uno en el catálogo del Proyecto Gutenberg, de más de 25.000 títulos.
A mediados de los '90, Hart había asentada su biblioteca virtual en el Illinois Benedictine College. Poco después, acordó trasladarla a la Carnegie Mellon University, que aceptó administrar las finanzas del Proyecto. En 2000, la Gutenberg fue oficialmente reconocida como una persona jurídica independiente, y actualmente es una sociedad sin fines de lucro constituida en Mississipi.
La revolución del escaneo logró que la velocidad con la que puede subirse un libro a su archivo de textos se modificara radicalmente: antes, era necesario tipearlo en su integridad. Las obras son, en su mayoría, de dominio público, aunque hay algunos libros con derechos de autor vigentes que el Proyecto Gutenberg ha puesto en su base con el permiso expreso de sus autores o herederos.
En www.ambasamericas. net, su rama argentina recientemente inaugurada, se encuentran en la actualidad textos patrimoniales que unen las obras (según el sueño borgeano) de Walt Whitman y José Hernández.
Hasta el momento, se pueden encontrar para su descarga -completamente legal- textos de Juan Bautista Alberdi, Pablo de Angelis, Sofronio Calderón (sus diccionarios de Inglés-Español-Tagalog), Ambrosio Cramer, Ralph Waldo Emerson, Fray Mocho, Juan de Garay, William Hudson, Thomas Jefferson, José Martí, Bartolomé Mitre, Thomas Paine, Ricardo Palma, José Enrique Rodó, Carlos María Ocantos y, desde luego, Domingo Faustino Sarmiento.
Dejá tu comentario