28 de enero 2021 - 00:00

Desventuras de un francés enamorado en Corea del Sur

Tesigo. El francés enamorado, a plena selfie en el aeropuerto coreano.

Tesigo. El francés enamorado, a plena selfie en el aeropuerto coreano.

Del director Eric Lartigau se recuerda “La familia Benier”, linda comedia sentimental donde son todos sordomudos salvo la hija mayor, que sueña con irse a estudiar música. Ahora en EE.UU. hicieron una remake, “CODA”, aludiendo a un término musical y a la sigla Child of Deaf Adult, hijo de sordo. La otra más o menos recordada de Lartigau es “Mi novia Ema”, con Alain Chabat fingiendo que tiene un noviazgo. Ahora, mismo actor y mismo director nos cuentan otra clase de ficción sentimental.

En ella, Chabat conduce un negocio familiar, un restaurante en las afueras de Ainhoa, hermoso lugar del País Vasco Francés. Tiene algunos conflictos, nada terrible, y un secreto metejón con una coreana que le escribió “Debes venir a ver los cerezos floreciendo”, pero como quien dice “Mi casa es tu casa” y ni piensa en poner el felpudo de “Bienvenido”. El hombre viaja, sin saber de ella más que el nombre, y se pasa once días esperándola en el aeropuerto. Cuidado, esto no es “La terminal”. Ahí al protagonista no lo dejaban salir. Acá está esperando a la mujer que lo invitó a entrar. Mientras, hace amistades, todos los coreanos son agradables, se sacan fotos con él, las suben a las redes, ya es famoso, lo llaman “el amante francés”. Al fin sale a buscarla por Seúl, ciudad con más de nueve millones de habitantes. La encuentra (esto solo pasa en el cine) y también lo encuentran los hijos, que han salido a buscarlo como si fuera el conde Arnaldos la mañana de San Juan. No contaremos más. Baste decir que es una historia leve y simpática, con un actor valioso que sabe transmitir perplejidad y ternura, y que se apunta inmediatamente detrás de “La familia Belier”.

P.S.

“Tesigo” (Jesuisla, Fr.-Bel., 2019); Dir.: E. Lartigau; Int.: A. Chabat, D. Bae, B. Gardin. (Cining)

Dejá tu comentario

Te puede interesar