18 de mayo 2006 - 00:00
El espectáculo de luto por Jorge Porcel
-
La Justicia desestimó la demanda de Blake Lively contra Justin Baldoni por acoso
-
Tini Stoessel habló de las causas de su pelea con Emilia Mernes: "No tiene que ver con un embarazo que perdí"
Jorge Porcel
en sus últimos
tiempos, ya
enfermo y
envejecido, y
junto al
recordado
Alberto
Olmedo, con
quien formó
una pareja
inolvidable en
comedias de
cine y TV aún
hoy
regocijantes.
Dignos de compilarse en un libro, si alguien tuviera memoria, los diálogos del Gordo y Minguito, rapidísimos juegos verbales donde uno trataba de enseñarle al otro la correcta pronunciación y definición de cada palabra, con los resultados previsibles (época en que, aparte de la censura, había ingenio y buen gusto).
Ya para entonces también encabezaba espectáculos revisteriles, y se dio el gusto de aparecer con cartel francés en películas de Isabel Sarli («Desnuda en la arena») y de la dupla Sandrini-Pastorino («Hoy le toca a mi mujer»). En 1973, con «Los caballeros de la cama redonda», Porcel y Olmedo empezaron la lista de sus grandes éxitos en el sello Aries. «Los doctores las prefieren desnudas», «Hay que romper la rutina», «Los hombres piensan sólo en eso», «Las turistas quieren guerra», «Expertos en pinchazos» «A los cirujanos se les va la mano», «Las mujeres son cosas de guapos» (estas dos últimas haciendo pareja con la dupla Susana Giménez-Moria Casán), fueron algunos de esos films, con títulos generalmente puestos por el productor Osvaldo Repetto, a veces parodiando -sólo en el título- a otras películas del momento (por ejemplo «Encuentros muy cercanos con señoras de cualquier tipo», «Los fierecillos indomables», «Rambito y Rambón, primera misión»).
Lo de ellos fue todo un subgénero. Así como los brasileños desarrollaron, con Oscarito y Grande Otelo, la pornochanchada (una mezcla de números musicales, parodias, y espíritu revisteril), Olmedo y Porcel fueron maestros de la pornochantada, un tipo de comedia picaresca muy porteña, con chistes del momento, mujeres impresionantes, y particular elogio de la viveza criolla. Eso sí, por consideración a la censura, los hombres casi nunca lograban llevar a la mujer deseada hasta la cama.
Al mismo tiempo, y cortadas más o menos por las mismas tijeras, cada uno protagonizaba sus propias películas. Porcel llegó a escribir los libretos de dos de las suyas: «El gordo de América» y «El gordo Catástrofe». Pero en este caso esos títulos fueron puestos debido a la censura: los originales eran «El macho de América» y «El gordo Catrasca».
Gerardo y Hugo Sofovich, Hugo Moser, Oscar Basurto, y Oscar Viale fueron sus mejores libretistas. Ethel y Gogó Rojo, Susana, Moria, Graciela Alfano, Karen Mails, Leonor Benedetto, Naanin Timoyko, Susana Traverso, Adriana Aguirre, Patricia Dal, Reina Reech, Noemí Alan, Luisa Albinoni, Alejandra Aquino, Judith Gabbani, Mónica Gonzaga, Silvia Peyrou, Adriana Salgueiro y Sandra Villarroel, algunas de las bellezas que aparecieron en sus películas (y en el teatro de revistas, y/o en el programa televisivo «Las gatitas y ratones de Porcel»). También aparece Diego Maradona, en una escena de «Te rompo el rating», que fue la primer película de Porcel apta para todo público en mucho tiempo.
El resto es historia más o menos reciente. Que incluye la decadencia de esas producciones, la inesperada muerte de Olmedo, la disgregación de equipos, y la instalación de Porcel en Miami, donde puso un restaurante, «A la pasta con Porcel», directa alusión a uno de sus más exitosos programas televisivos, «A la cama con Porcel». De la cama a la pasta, luego a la experiencia de una actuación dramática en «Carlito's Way», de Brian de Palma, y la despedida de las cámaras en 1994, con el buen recuerdo de la Tota y la Porota. Y al final las otras experiencias, las de la enfermedad, el cansancio, y la religión. Las había dejado para la vejez, y las vivió a pleno, ya sin picardía.
Paraná Sedrós




Dejá tu comentario