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12 de noviembre 2008 - 00:00

El futuro en sesenta profecías

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«Una mirada a nuestro mundo. 50 años en el futuro», de Mike Wallace (Dallas, EE.UU., Grupo Nelson, 2008, 263 págs.)

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"No es fácil predecir el futuro. Adivinar cómo será el mundo dentro de medio siglo requiere una forma totalmente distinta de pensar. Internet tiene una pocas décadas de existencia. La transmisión televisiva sólo la hemos tenido desde alrededor de 1941. Los virus se descubrieron hace 75 años. La viruela fue eliminada en 1977. La cámara de teléfonos celulares se inventó en 1997. Si se viaja en el tiempo hasta llegar a 50 años antes de que estas cosas fueran inventadas, seria difícil concebir el mundo del futuro", escribe Mike Wallace explicando en este libro (editado en los Estados Unidos pero que se distribuye en la Argentina en español), cómo reclamó a 60 personalidades que le ofrecieran en unas pocas páginas sus ideas prospectivas.

Dentro del grupo de visionarios que eligió, incluyó 15 premios Nobel en diversas disciplinas. A mucha de esa gente la había entrevistado alguna vez, y ahora, a los 90 años, y jubilado, no podían negarse a participar de ese proyecto editorial que era «el ultimo suspiro de un icono del periodismo estadounidense».

Mike Wallace fue el conductor emblema del noticiero Sesenta Minutos (modelo mundial de programa informativo que llega a ser espectáculo de televisión), y uno de los entrevistadores más famosos de la cadena CBS por su estilo mordaz que no temía enfrentar a los poderosos (hay quienes opinan lo contrario). Se dice que Wallace creó escuela con sus entrevistas muy elaboradas, pero sobre todo por ser «un especialista en el arte de la confrontación más que de la información». Tras haber abandonado hace unos años la conducción televisiva, Wallace recordó el impacto de uno de sus primeros reportajes, el que el que le hizo al escritor Aldous Huxley, que se había dedicado a pronosticar lo que sucedería en el futuro. Fue el punto de partida para iniciar este libro que considera su legado. Cuando reunió las respuestas polémicas, críticas, siempre interesantes, de los mundialmente famosos científicos convocados tuvo un gran sorpresa: en su inmensa mayoría eran muy optimistas.

Mostraban un mundo de asombrosos avances en medicina y tecnología; enfermedades que serán derrotadas, problemas ecológicos y energéticos fácilmente solucionados, viajes y encuentros espaciales insospechados.

Tanto optimismo lo llevó a advertir al lector que «no será un mundo perfecto»: seguirán las guerras, habrá nuevas enfermedades, la inseguridad proliferará y persistirán las desigualdades, pero «serán problemas que, como señalan los visionarios de este libro, podemos reducir o quizá revertir porque el futuro estará moldeado por lo que hagamos en el presente».

M.S.

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