Módena Italia (ANSA) - Los funerales por Luciano Pavarotti, fallecido el jueves a causa de un cáncer de páncreas, se celebraron ayer en la catedral de Módena, ciudad natal del tenor, en presencia de familiares, políticos y artistas.
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A la misa, oficiada por el arzobispo Benito Cocchi y transmitida en directo por la televisión italiana RAI y por otras emisoras extranjeras, asistieron la viuda del tenor, Nicoletta Mantovani, así como la primera esposa, Adua Veroni, y las tres hijas de este matrimonio.
El féretro de madera clara, ya cerrado y con un enorme ramo de flores encima, estuvo colocado ante el altar.
En los primeros bancos de la catedral se sentaron el jefe de gobierno italiano, Romano Prodi, con su esposa, Flavia; el vicepremier y ministro de Cultura, Francesco Rutelli; el ministro de Defensa, Arturo Parisi; y el ex secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan.
Estuvieron presentes también numerosos artistas y cantantes amigos de "Big Luciano": Zucchero, Tony Renis, Bono Vox de los U2, Caterina Caselli, Jovanotti, el cineasta Franco Zeffirelli, Gianni Morandi, la estrella de la danza, Carla Fracci.
Mientras, miles de ciudadanos (unos 50.000, según una evaluación del ayuntamiento) se concentraron ante las pantallas gigantes instaladas en la calle para seguir el rito fúnebre.
Según el ayuntamiento, unas 100.000 personas visitaron -desde la noche del jueves a las 13.00 locales de ayer- la capilla ardiente instalada en la catedral de Módena.
Poco antes del inicio del rito fúnebre, la soprano búlgara Raina Kabaiwanska, gran amiga de Pavarotti, cantó visiblemente emocionada el Ave María del Otello de Verdi, acompañado por la coral Rossini, con la que el tenor comenzó a cantar.
Durante la ceremonia, concelebrada por 18 sacerdotes, monseñor Cocchi leyó un telegrama enviado por el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, en el que el papa Benedicto XVI expresaba sus condolencias por la muerte de Pavarotti.
El Pontífice rindió homenaje al talento del gran artista afirmando que el tenor "honró el don divino de la música".
Al término del funeral, Romano Prodi tomó la palabra para recordar a Pavarotti: "hay momentos en los que las palabras no sirven y lo que habla es el dolor y la emoción", dijo.
"Pavarotti no fue solo un gran artista, fue mensajero de paz y de hermandad", agregó el jefe de gobierno italiano.
Antes de la salida del féretro del templo, la patrulla acrobática de la aeronáutica italiana (llamada "Frecce tricolori") sobrevolaron el lugar dejando una estela con los colores rojo, blanco y verde (de la bandera italiana).
El cortejo fúnebre se dirigió después hacia el pequeño cementerio de Montale Rangone, a las afueras de Módena, donde el tenor recibió sepultura.
Por las calles de la ciudad, los habitantes le rindieron homenaje con largos aplausos.
Los restos mortales del artista reposan en la tumba de familia, en la parte vieja del camposanto, junto a su madre Adele Venturi y a su padre Fernando -muertos en 2002 a pocos meses de distancia- y a su hijo Riccardo, nacido muerto en 2003.
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