El artista plástico Gonzalo Veloso acaba de inaugurar, en el Museo Quinquela Martín de la Boca, la instalación “Heridas”, que le plantea al visitante una relación interactiva para completar el sentido. Ese sentido tiene que ver con la angustia contemporánea, más específicamente el desencuentro social, y más todavía la “grieta”. De todas formas, su significado no se agota en un choque circunstancial, por más extenso que éste sea, sino en ese conflicto que parecería estructural al ser humano y que lo lleva a enfrentar al semejante, sin reconocer la culpa propia.
De hecho, Veloso dice a este diario que “cuando me planteé por primera vez esta muestra era el año 2006, antes de la llamada ‘grieta’, y abarcaba al mundo en su conjunto a través de muros y espejos, con agujeros, para subrayar el nivel de depredador que tiene el ser humano. Eso no pudo hacerse, y a medida que pasaba el tiempo y que se profundizaba la grieta en nuestro país, fui perfeccionando la idea de esta instalación, que es la primera que hago en mi carrera”.
El artista destaca el honor que siente al llegar con esa primera instalación al Quinquela Martín, que también le abrió sus puertas para exponer una primera muestra de arte no figurativo, que es el estilo que caracteriza al museo. En palabras del artista, “Heridas” es una enorme estructura, de 7,32 m. de largo por 2,45 de alto, que tiene la forma de una manga, con apertura y cierre de cortinas negras, que se inicia como la boca de una caja de zapatos gigante por la que ingresan los visitantes. Dentro de ella la ambientación es negra, con una larga alfombra también negra, al igual que la luz fluorescente, y hay 13 agujeros que dan al exterior, por los que entra la claridad que se refleja en el muro opuesto, simulando la aglomeración del pueblo.
“A través de esos agujeros la gente se asoma y verá los rostros de figuras muy conocidas, no sólo de políticos sino también de deportistas, animadores de TV, artistas, en los que se reflejará en un juego de imágenes muy singular. El rostro del visitante se reflejará y mezclará con la figura pública a la que se asome. Porque todos formamos parte de la misma sociedad, todos tenemos, en mayor o menor grado, nuestra propia responsabilidad en lo que sucede. A la salida hay como un árbol, en el que el público puede dejar mensajes escritos, si así lo desea. Desde la inauguración, el sábado, he encontrado todo tipo de mensajes, optimistas y pesimistas. Hubo quien se me acercó y me dijo que mi visión era utópica, que nada tiene arreglo. La angustia que hoy vivimos es grande”.
Con curaduría de Yamila Valeiras, del Quinquela Martín, han colaborado en la exposición Liliana Ferrari, en el diseño arquitectónico, Roy Galán, en el sonido (la ambientación musical simula, por momentos, percusivos latidos del corazón), y Alex Giordano en la estructura. “Todo en esta obra es fiel al objetivo de lo que el artista quiere transmitir. El papel de diario representa a la sociedad: pintado de negro en una parte y blanco la otra, los fragmentos colorados/rojos son las heridas”. Nacido en Buenos Aires en 1960, Veloso se graduó como arquitecto en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UB, donde ejerció también como docente. Entre 1982 y 2013, sus pinturas participaron de numerosas exposiciones individuales y colectivas en Buenos Aires y ciudades del interior del país. Asimismo, expuso en “Art Basel”, Miami: “Art Dublin”, Irlanda, Río de Janeiro, Brasil y Punta del Este. La exposición continuará abierta hasta el 27 de marzo en Pedro de Mendoza 1843/35.
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