Durante los años 60, Frank Sinatra se empecinó en ir más allá de sus clásicos eternos, esos que todo el mundo conoce y aprecia tantas décadas después. Fue en esos tiempos cuando grabó un álbum entero junto a Jobim, pero no conforme con esa obra maestra, le encargó una creación conceptual a dos grandes talentos del show biz ítaloamericano, Bob Gaudio y Charles Calello (factótums detrás de los hits de Frankie Valli & The Four Seasons, y arregladores de medio mundo, desde Roberto Carlos a Bob Dylan), con la idea de combinar todo su histrionismo y cualidad de antihéroe de sus mejores películas, empezando por “De aquí a la eternidad” de Fred Zinnemann.
Gran álbum para descubrir un Frank Sinatra inusual
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El resultado se concretó en 1969 con su álbum más ambicioso y probablemente menos conocido, “Watertown”, un hilo de canciones sobre un pueblerino de mediana edad abandonado por su esposa. Los elaborados arreglos de Calello usan y abusan de los mejores músicos de sesión de la época, sin apelar casi nunca a nada parecido a la moderación orquestal. Pero precisamente este detalle es el que convierte a “Watertown” en un diamante en bruto de sus tiempos, diseñado para que “La Voz” juegue a romper sus propios limites. Esta nueva edición de un álbum tan icónico como poco conocido incluye el original más nuevos remixes, outakes y hasta los cortes publicitarios radiofónicos.
Diego Curubeto
=“Watertown (bonus tracks)”, Frank Sinatra. Universal 4538020.




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