11 de enero 2006 - 00:00

Llamarse Wagner no es garantía en Berlín

Una imagen de «Il trittico», de Puccini, en versión de KatharinaWagner, la biznieta del compositor, abucheada por elpúblico y despedazada por la crítica en su estreno berlinés.
Una imagen de «Il trittico», de Puccini, en versión de Katharina Wagner, la biznieta del compositor, abucheada por el público y despedazada por la crítica en su estreno berlinés.
Berlín (La Vanguardia) - A Katharina Wagner, de 27 años, el apellido no le sirvió de nada. El estreno, el domingo en la Deutsche Oper de Berlín, de la ópera «Il trittico» de Giacomo Puccini, cuya dirección escénica corría a cargo de la biznieta de Richard Wagner, terminó con abucheos para la joven Wagner.

Hija de Wolfgang
, nieto del compositor y director vitalicio del festival wagneriano de Bayreuth, Katharina Wagner se estrenaba en la capital alemana con su cuarta ópera. Las tres primeras -en Budapest, Munich y Würzburg- recibieron el aplauso de la crítica. El domingo también recibió aplausos. Entre ellos, el de su padre, Wolfgang, quien a los 86 años dirige el festival y se resiste a ceder el control a los otros aspirantes al trono, aunque ha señalado a Katharina, hija de su segundo matrimonio, como sucesora.

Al estreno de Il trittico, una ópera de 1918 formada por tres actos más o menos independientes, asistió el todo Berlín, liderado por el presidente de la República, Horst Köhler, con su esposa, el alcalde Klaus Wowereit con su novio, magnates de la prensa, y aristócratas.

«La dramaturga recurre a los trucos del teatro alemán de la última década»,
juzga el cronista de la agencia de noticias «Dpa», quien reprocha a Katharina Wagner el abuso de tópicos italianos en la puesta en escena: fútbol, mafia, chianti...

El «Frankfurter Allgemeine Zeitung», por su parte, califica la obra de «el último trabajo de seminario de universidad» de Katharina Wagner. Con ironía, la crítica Eleonore Büning muestra comprensión por la idea de la Deutsche Oper de encargar la ópera «a la mejor familia real alemana», porque puede contribuir a superar las carencias financieras y creativas. Pero Büning añade que si en vez de Wagner se llamase Neumann o Schmitz, «tendría suerte si alguien le ofreciese un empleo en un pequeño teatro local».

KatharinaWagner
está considerada la heredera de su padre al frente del festival. «Mi padre sólo ha dicho que podía imaginarse que yo lo hiciese. Por el momento, la cuestión no se plantea. Mi padre se encuentra bien», explicó la joven Wagner a un diario sensacionalista berlinés en vísperas del estreno de «Il trittico» de Puccini. Por ahora, Katharina escenificará, en 2007, los «Maestros Cantores» de su bisabuelo en el festival de Bayreuth. «Será su coronación», pronostica el diario «Berliner Morgenpost».

Pero aún tiene mucho que demostrar. Y debe enfrentarse a adversarios temibles: su propia familia. Nacidas ambas en 1945, su hermana Eva -hija de Wolfgang Wagner y de su primera esposa- y su prima Nike -autora de un libro sobre el pasado y el futuro del clan- han intentando en el pasado hacerse con el poder en Bayreuth, pero el viejo Wolfgang lo ha impedido.

Nike
, en entrevistas a medios alemanes, ha expuesto sus dudas sobre la capacidad profesional de su prima Katharina, quien a su vez, reconoció al «Frankfurter Allgemeine» que no tiene contacto con su hermana Eva. En el prefacio de su libro «Los Wagner», Nike especula con que la historia de la familia sea la quinta parte de la «Tetralogía del Anillo», obra del antepasado ilustre. Unas páginas más adelante, sin embargo, reconoce que las luchas públicas por el poder tal vez la acercan más a un culebrón televisivo.

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