Una compañía con sede en California ha comenzado a comercializar una alternativa de acceso al video hogareño: un aparato que, conectado a Internet, se conecta al televisor y ofrece un enorme catálogo de películas digitales. La nueva tecnología demanda una conexión rápida a la red pero asegura un acceso garantizado a los contenidos gracias a que utiliza tanto las facilidades de las redes peer-to-peer como un servidor de respaldo, que evita el deterioro de la imagen en cualquier momento de la transmisión.
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Los aparatos pueden adquirirse a 400 dólares por unidad, los alquileres -válidos por 30 días- tienen un costo de entre 99 centavos de dólar a cuatro dólares, y la compañía también ha implementado un sistema de venta con precios que van entre los 5 y los 20 dólares por film. El catálogo ofrece más de 5.000 títulos gracias a los convenios realizados con las principales productoras cinematográficas y otros estudios independientes, y pone a disposición las películas en el mismo momento en que son lanzadas al mercado, sea en DVD estándar o en algunas de las dos variantes existentes de alta definición.
Respecto de este último ítem, sostienen que se trata de una alternativa en la batalla de los formatos, ya que la compañía soporta video de alta definición y lo ofrece al mismo costo que la versión estándar. Patrick Cosson, vicepresidente de ventas de la empresa, sostiene que «a 400 dólares somos competitivos con los reproductores de DVD de alta definición del mercado, ya que somos capaces de reproducir alta definición sin que los usuarios deban cambiar su hardware».
La confianza en esta nueva propuesta de video on-demand es alta y Cosson asegura que «nuestra principal competencia son los hábitos existentes, ya que la mayoría de la genteestá acostumbrada o bien a alquilar por correo, concurrir a alguna cadena especializada, o a utilizar los servicios de video on demand que le ofrecen las empresas de cable. Pero nosotros estamos seguros de poder competir agresivamente con estos tres grupos, ya que no les estamos pidiendo a los usuarios que cambien nada sino que simplemente nos tengan en cuenta. Hoy en día, la audiencia no está viendo lo que quiere ver sino lo que está disponible». En esta nueva cultura de aislamiento creciente, todo es posible.
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