El tríptico que Francis Bacon pintó a raíz del suicidio de su amante George Dyer, estuvo cerca de superar el récord del artista que era de u$s 52,6 M. El italo-argentino Lucio Fontana sí fue récord ayer en Londres.
Londres (EFE) - Un tríptico pintado por Francis Bacon a raíz de la muerte de su amante George Dyer, que se suicidó en un hotel de París en 1971, quedó ayer muy cerca de batir el récord del artista al adjudicarse en Londres por 26,3 millones de libras (51,5 millones de dólares).
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Pese a la expectación generada, la obra, titulada «Tríptico 1974-1977», no superó en una puja de la casa Chistie's la marca de Bacon (1909-1992), que ostenta su «Estudio del Papa Inocente X» (1962), subastado en mayo pasado en Nueva York por 52,6 millones de dólares (26,5 millones de libras).
La que sí marcó un récord en la misma venta fue «Concetto spaziale, Attessa», la obra más importante que se ofrece en subasta de Lucio Fontana (1899-1968) hasta la fecha según Christies, supuso un récord mundial para el artista italoargentino al adjudicarse por 6,7 millones de libras (unos 13 millones de dólares)
En cuanto a la obra de Bacon,considerada por los expertos una de las más misteriosas pintadas por este artista en los años 70, fue el último de los conocidos como «Trípticos negros» realizados por Bacon tras el suicidio de su amante.
Dyer, con quien Bacon mantenía una relación desde mediados de los años 60, se quitó la vida mediante una sobredosis de barbitúricos mientras estaba solo en la habitación del lujoso hotel parisiense en el que se alojaba con el artista.
Los hechos ocurrieron la víspera de la inauguración de una retrospectiva sobre la obra de Bacon en el Grand Palais de París, un honor concedido sólo a otro artista vivo, su héroe Pablo Picasso.
Pintada entre mayo y junio de 1974, la obra fue el último trabajo del artista antes de la retrospectiva que le dedicó el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York en 1974, la más importante sobre el trabajo de Bacon desde la que le había dedicado el Grand Palais de París.
La obra, propiedad hasta ahora de un coleccionista privado y que se ofrecía por primera vez en subasta, se adjudicó en el marco de una puja de arte de posguerra y contemporáneo en la que sí se lograron récords de otros artistas, además de Lucio Fontana..
«Zwei Liebespaare» (1966), pintada por Gerhard Richter, en la cima de su trabajo bajo inspiración del Pop Art, se adjudicó por 7,3 millones de libras, el precio más alto jamás pagado por una obra del artista alemán en una subasta. Al igual que «Static 2», de Bridget Riley, que se adjudicó por 1,4 millones de libras.
Otra de las joyas de la subastafue «Palm Springs Jump», pintada por Jean-Michel Basquiaten 1982 cuando ya había alcanzado el status de estrella y que se vendió por 6,5 millones de libras, el segundo precio más alto pagado por una obra del artista.
Y el retrato que Andy Warhol (1928-1987) hizo de la actriz Judy Garland en 1979 se subastó por 2,1 millones de libras.
No hay crisis
La actual crisis financiera internacional no parece haber hecho mella en el mercado del arte como atestiguan los récords alcanzados en las primeras subastas de arte impresionista y moderno celebradas esta semana en Londres.
Sotheby's anuncióo ventas por un total de 230.517.000 dólares frente a los 158.803.000 dólares inicialmente calculadas, lo que representa la cifra más alta de las subastas que lleva realizadas hasta la fecha en Europa.
Mientras tanto, Christie's, que también subastaba esta semana arte impresionista y moderno, vendió hasta el martes por un 207.372.000 dólares, cuando todavía faltaba la subasta de ayer, donde reinó Bacon.
Entre los más destacados de la subasta de Sotheby's, estuvo Picasso cuyo retrato «La Lectrice - Dora Maar», superó largamente su base al venderse en 14.641.911 dólares.
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