Tomasu, el héroe de esta historia, vive con su familia en una pequeña aldea habitada por gente muy religiosa y pacifista, que un día es exterminada por orden del temible Lida, señor de los Tohan. El adolescente logra huir y es adoptado por el aristocrático Shigeru, del clan Otori, quien lo iniciará en los estrictos códigos de honor de la cultura feudal. En su lento aprendizaje el joven se verá envuelto en numerosas intrigas y situaciones de peligro y descubrirá en sí mismo varios poderes sobrenaturales que hasta entonces desconocía.
Entretanto, Kaede -una jovencita de deslumbrante belleza- abandona su largo cautiverio en el castillo de los Noguchi, (clan enemigo de los Otori), para ser entregada en matrimonio a un posible aliado de sus captores. Takeo y Kaede se enamoran perdidamente y esto da pie a otros tantos obstáculos supeditados a los intereses de los clanes guerreros. Lian Heafn (seudónimo de la escritora inglesa Gillian Rubinstein) creó una saga de características míticas que remite inevitablemente al exponente más logrado del género «El señor de los anillos» sin emular ni remotamente su grandeza épica.
La autora ha investigado minuciosamente en la historia de Japón y sus mejores pasajes narrativos son precisamente aquellos que exaltan la elegante austeridaddel arte japonés y su gracioso contrapunto con las leyes de la naturaleza. En cambio, la construcción de este mundo guerrero « enriquecido» con elementos mágicos resulta demasiado estático y carente de vitalidad. Y no se trata de una estilización de la violencia sino de una visión melodramática y europeizante de una cultura tan compleja y diferente que se resiste a ser utilizada como telón de fondo. Aún así la historia se lee de un tirón, lo que la hace especialmenteindicada para la franja adolescente,tan aficionada a las fantasías guerreras sin demasiadas complicaciones argumentales.
Dejá tu comentario