13 de enero 2001 - 00:00

Show business

Roman Polansky y Johnny Depp.
Roman Polansky y Johnny Depp.
(15/01/2001) EL REGRESO DE POLANSKI

Roman Polanski volverá a filmar en Polonia, su país natal, después de 40 años. Será con «El pianista», biografía del músico polaco Wladyslaw Szpilman, de origen judío, que huyó del gueto y sobrevivió entre los escombros de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial, con la ayuda de un oficial alemán.

El rodaje del film protagonizado por el actor estadouni-dense Adrien Brody comenzará en febrero en Alemania y en marzo seguirá en Varsovia y sus alrededores. La escenografía de «El pianista» estará a cargo del polaco Allan Starsky, quien ganó un Oscar en ese rubro por «La lista de Schindler», y la música será del compositor polaco Wojciech Killar.


JOHNNY DEPP SERA ANIMADOR/ESPIA

Johnny Depp está en las negociaciones finales para protagonizar «Confessions of a Dangerous Mind» («Confesiones de una mente peligrosa»), el film sobre la vida de Chuck Barris, el extravagante presentador del programa de televisión «The Gong Show» que paralelamente trabajaba en forma secreta para la CIA con el nombre de Jim Byrd. George Clooney también figura en el proyecto que dirigirá Bryan Singer.

La firma de los respectivos contratos pondrá fin a una larga odisea de «Confessions of a Dangerous Mind», un proyecto que ha pasado una década atrayendo admiradores, pero no inversionistas dispuestos a arriesgar sus capitales. El proyecto cobró fuerza hace cuatro años, cuando el guionista Charlie Kaufman («¿Quieres ser John Malkovich?») se incorporó al equipo. El film tiene un presupuesto de entre 30 y 35 millones de dólares.


HISPANOS ELIGEN CINE EN INGLES

El estreno en español del último film de dibujos animados de la Disney, «The Emperor New Groove» (que se estrena la semana próxima en la Argentina), dejó en evidencia que la comunidad hispana de EE.UU. prefiere las películas en inglés. Al menos esto es lo que se deduce ante el fracaso de este experimento de los estudios Disney para acercarse al público hispano, de gran importancia para la industria del cine.

El film, cuya acción transcurre en una localidad no identificada de Latinoamérica, se estrenó el pasado 15 de diciembre simultáneamente en inglés y en castellano en un número reducido de salas. A pesar de la calidad del doblaje, de acuerdo con las cifras facilitadas por los estudios Disney la copia en castellano del film consiguió una quinta parte de la audiencia que vio la película en las mismas salas en inglés.

Mientras que la versión original consiguió durante 19 días un total de 571.000 dólares, la copia doblada no superó los 96.000 dólares. «La audiencia hispana fue a ver el film pero prefirió verlo en inglés», aseguró a la prensa Richard Cook, presidente del grupo Walt Disney, quien expresó sus dudas sobre futuros intentos en esta dirección.

La audiencia hispana se ha convertido en la pieza más cotizada por los estudios de Hollywood, ahora que constituye cerca de la mitad de los espectadores en el área de Los Angeles y el sector de mayor crecimiento en el resto del país. Sin embargo, la industria de Hollywood aún no sabe cómo dirigirse a esta audiencia, que en su mayoría es bilingüe.


FILM REIVINDICA A JACQUELINE DUPRE

A raíz de las quejas del pianista y director de orquesta argentino Daniel Barenboim sobre el retrato de su fallecida mujer, la violoncelista Jacqueline Du Pré, que surge del film «Hilary and Jackie», de Anand Tucker (sobre libro de la hermana de Du Pré), un documentalista inglés cambió el punto de vista en un telefilm que será transmitido en febrero. Christopher Nupen desmiente el retrato de mujer neurótica y emocionalmente ines-table que dio de la artista su hermana en un libro donde la acusa, entre otras cosas, de haber seducido a su propio marido.

Du Pré murió a los 42 años, en 1987, de esclerosis múltiple, y tanto Barenboim como otros músicos famosos que tocaron con ella, como el pianista Vladimir Ashkenazy y el violinista Yitzhak Perlman, negaron la veracidad del retrato hecho por la hermana de la violoncelista.

Nupen ahora contará la verdad pero ha tenido que financiarse por sí solo el proyecto (que costó 225 mil dólares) porque la BBC y el Arts Council, que habían producido el film de Tucker, se negaron a colaborar en el documental, la primera negando su difusión y el segundo aduciendo que no se ocupa de producir telefilms.


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