10 de enero 2006 - 00:00

Show business

Eva Herzigova y Robert De Niro
Eva Herzigova y Robert De Niro
DE CANTANTE A COMICO

El cantante británico Robbie Williams quiere forjarse un nombre como cómico, siguiendo así la carrera de su padre, porque asegura que hay muchas veces que se siente cansado de la música porque lo que realmente le interesa en su trabajo es el contacto con la gente y hacer feliz a su audiencia. En declaraciones al semanario alemán «Die Zeit», el cantante -que en la foto posa desnudo para la entrevista- subrayó que no sólo tiene esa idea por la admiración que siente por su padre, sino también porque este nuevo papel podría contribuir a cambiar la imagen de persona depresiva incapaz de disfrutar de la vida que, según él, la opinión pública se ha formado equivocadamente de él. Cosa de la que echa la culpa a los medios: «Desde hace años hay una imagen de mí en la opinión pública que jamás he comprendido», los medios «hablan de mí como «un depresivo, una persona horrible, que no puede cantar y es homosexual», afirma. El mes pasado, justamente, Williams obtuvo una fuerte indemnización por parte de medios británicos que aseguraban que ocultaba su homosexualidad.

DE MODELO A CINEASTA

Eva Herzigova, cuyo imponente físico de rotundas curvas fue su pasaporte a la fama mundial en los '90, anunció que tiene la intención de dirigir una película sobre su propia vida, en la que «no habrá lugar para el cotilleo». De hecho, manifestó que no hablará en la película sobre su sólida educación, sus trabajos para la firma de lencería Wonderbra y su ex marido, el batería de Bon Jovi, Tico Torres. «Sería sobre una chica de Europa del Este que llega al mundo de la moda... Una historia de cenicienta», precisó. La modelo, que consiguió el apodo de la Marilyn de los '90 tras la campaña publicitaria en la que aparecía caracterizada como Marilyn Monroe, ya supo abrirse un hueco dentro del mundo del diseño, con su propia línea de trajes de baño, y dentro del campo de la interpretación, donde ya participó en siete títulos.

RECHAZO

El cantautor mexicano Armando Manzanero rehusó recibir una condecoración del Congreso de su estado natal de Yucatán debido al pleito judicial que mantiene con su esposa, que lo acusa de maltrato. Manzanero declinó recibir la medalla de honor Héctor Victoria Aguilar que el legislativo regional otorga a las personalidades distinguidas de Yucatán, explicó el diputado Jorge Esma Bazán, presidente del comité de postulaciones. El artista sugirió a los legisladores otorgar la distinción a los escritores Luis Pérez Sabido y Roger Metri Duarte.

DE NIRO EN MARCHA

Robert De Niro se reunió el fin de semana con el presidente dominicano, Leonel Fernández, antes de comenzar a filmar su película «El buen pastor». Aunque los temas tratados no trascendieron, fuentes de la Dirección Nacional de Cine de ese país dijeron que De Niro estuvo con Fernández puesto que rodará escenas del film en el palacio presidencial. «El buen pastor» estará protagonizado por Matt Damon, Angelina Jolie y el propio De Niro, y resume los 40 años de historia la CIA desde el punto de vista de James Wilson, uno de sus fundadores.

ROBAR CAMARA

Toda la atención de los británicos estaba puesta en el diputado George Galloway, quien durante tres semanas abandonará el Parlamento para concursar en el programa «Gran Hermano», pero fue otro contendiente quien se robó el show del viernes por la noche con un espectáculo que dejó atónita a la audiencia. Michael Barrymore, un famoso presentador hoy retirado, compareció en pijama en el vestíbulo de la casa televisiva y se dedicó a desgarrar un cuadro de la reina Isabel con la ayuda de un exprimidor de limones metálico. La imagen del concursante arrancándole los ojos al retrato de su graciosa majestad hizo cundir la alarma entre los ejecutivos del «Channel Four» por lo que fue considerado un insulto gratuito a la monarquía. Personaje con serios problemas mentales para unos, mero oportunista para otros, lo cierto es que Barrymore, de 53 años, figura como favorito para ganar el concurso en todas las casas de apuestas.

IDEA FIJA

Un anciano atacó a martillazos la célebre «Fontaine», la obra con la que Marcel Duchamp se mofó del arte «museificado» y el ejemplo más notorio del ready-made, es decir, un objeto industrial (en este caso un mingitorio) transformado por el artista en obra de arte. Crítico de arte activo, el hombre de 77 años martilló por segunda vez la obra (ya lo había hecho en 1993, en Nimes), en la exposición Dadá del Centro Pompidou de París. La cerámica dañada, pasó al departamento de restauración y el irascible visitante fue a parar a un calabozo.

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