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9 de junio 2006 - 00:00

Un fantasma de colección

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Después de la edición de la versión de Arthur Lubin (1943), con Claude Rains y Nelson Eddy, y la del musical del año pasado sobre la música de Andrew Lloyd Webber (sin contar, desde ya, las reiteradas remakes de olvidable calidad, como la que protagonizó en 1990 Robert Englund, el actor de «Freddy» Kruger), el mercado local se decidió al fin por sacar la versión muda del clásico, en donde el romántico monstruo fue interpretado por Lon Chaney y su amada y joven soprano por Mary Philbin, y cuyo estreno en el teatro chino de Hollywood fue uno de los grandes hitos de la época.

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Pieza de museo, si bien hoy su visión resulta, desde el punto de vista del efecto que se buscó en los años 20, melancólicamente irrisoria, este « Fantasma» continúa proporcionando un enorme placer a los aficionados al cine «gótico». Chaney, el «hombre de las mil caras», estableció en esta primera interpretación de Erik en la pantalla (aunque existe una oscura y escasamente difundida versión alemana de 1916), el prototipo del siniestro maestro de música de las catacumbas del Palacio Garnier. La caracterización de Chaney, con el paso de los años, se convirtió en referente iconográfico del horror e influyó, entre otros, en Narciso Ibáñez Menta, cuando realizó el legendario y perdido ciclo en la pantalla de «Canal 7» a principios de los años 60.

Producida (aunque no figure-en créditos) por Carl Laemmle, fundador de la Universal (el sello que produciría los mejores clásicos de la edad de Oro de Hollywood), la adaptación de la novela de Gaston Leroux responde también a los criterios humanistas de la época, y así la historia de Erik y Christine se fusiona con los personajes del «Fausto» de Goethe, apareciendo también éste como personaje, al igual que Carlota de Weimar y el mismo Mefistófeles. Es decir, lo mismo que en 1975, y en la versión más pop del cuento, hizo Brian de Palma en «Un fantasma en el paraíso». Un auténtico placer volver a encontrarse con Chaney y sus caras tiernamente macabras.

Marcelo Zapata

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