4 de noviembre 2008 - 00:00

Un potente ritual de competencia masculina

Alfonso Barón, Diego Franco, Nicolás Ferreira y DiegoMauriño son los estupendos oficiantes del espectáculo dedanza contemporánea de Exequiel Barreras «Boxes».
Alfonso Barón, Diego Franco, Nicolás Ferreira y Diego Mauriño son los estupendos oficiantes del espectáculo de danza contemporánea de Exequiel Barreras «Boxes».
«Boxes» (La carrera de tu vida). Coreog. y dir.: E. Barreras. Esc. y vest.: M. Albertinazzi. Luces: A. Czarny y C. Stanovnik. Mús.: G. Senn. (Ciudad Cultural Konex; los viernes hasta el 21/11.)

La vida como carrera con infinitas dificultades y algunos logros es la idea que propone Exequiel Barreras, hasta hace muy poco destacado bailarín del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín y ahora régisseur (de «Castor y Pollux», de Rameau), y coreógrafo de «Boxes».

Cuatro estupendos bailarines -Alfonso Barón, Diego Franco, Nicolás Ferreira y Diego Mauriño- son los protagonistas de «Boxes», obra que exalta la virilidad, a la vez que realiza un paralelismo entre una carrera de autos con el desarrollo de una existencia humana. Aunque unidos en una estrecha amistad (de hecho están encerrados en una especie de burbuja), cada uno de los personajes sueña con el triunfo, pero asume el fracaso o la muerte como hechos azarosos e inevitables.

La planificación coreográfica de Barreras es tensa y de gran potencia. En todos los personajes se percibe una sensación de ansiedad, nerviosismo y reflexión que se trasmite al espectador, implicándolo en la pulsión y la violencia que surge del escenario.

Además de las luces, que siempre eligen los claroscuros, la música original y editada por Guillermo Senn contribuye con su volumen y su polarización (va del rock al Barroco o a la letanía religiosa) a la manifestación de una danza propia de la fuerza masculina y de su interacciónfísica. El espacio escénico es recorrido exhaustivamente por los cuatro intérpretes, que suben y bajan de un pedestal con gran agitación y siempre cumpliendo un ritual fuertemente competitivo, pero sin resignar nunca la búsqueda de cierto vuelo poético que propone el coreográfo.

E.G.

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