Consustanciado con la Europa del Este (nació en Berlín, pero su abuela materna era polaca), El nuevo Stan Kowalski, que además se da el lujo de ridiculizar la sensual caracterización de
A juicio de algunos dramaturgos,
El collage de situaciones, los gags de tono televisivo, el brusco pasaje del drama al humor divirtió a algunos, irritó a otros y dejó flotando en el aire un cierto escepticismo, ya que es la primera vez que un espectáculo proveniente de Alemania no está a la altura de las expectativas generadas entre el público.Pero también es cierto que esta clase de polémicas son buenas para cualquier Festival, porque revitalizan el hábito de ver teatro y dejar de lado varios prejuicios como el de suponer que esta actividad es solo para intelectuales.
La primera semana de Festival ofreció su punto más débil con el espectáculo canadiense
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