A raíz de la aceleración inflacionaria de febrero, y la que se prevé para marzo, el tipo de cambio vuelve a quedar rezagado en términos reales. Sin embargo, una mayor devaluación del peso agregaría más leña al fuego a la compleja dinámica de los precios. En este contexto, Martín Polo, Estratega en jefe de Cohen, proyectó qué es lo que espera para el dólar en el corto plazo.
"Creemos que, dada la dinámica que marca la inflación, en conjunto con la debilidad política con la que cuenta el gobierno y el primer desembolso del FMI, el tipo de cambio se seguirá atrasando, por lo que dejamos atrás el escenario de ajuste discreto y/o acelerado del tipo de cambio oficial, al menos por los próximos 4 meses", estimó el especialista en un informe.
Vale recordar que, en el marco del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Gobierno se propuso tener un tipo de cambio compatible con el objetivo de acumulación de reservas. Dicho objetivo establece que las reservas netas, hoy cercanas a cero, deberían cerrar 2022 cerca de los u$s7.900 millones.
Para Polo este objetivo es díficil de cumplir ya que el Banco Central (BCRA) debería registrar una compra neta de u$s4.000 millones este año.
"Que el BCRA adquiera dicha cantidad de divisas en el mercado de cambio no será tarea sencilla, considerando el menor saldo comercial esperado y que desde agosto del año pasado viene siendo vendedor neto de divisas. Si bien en el segundo trimestre podrá mostrar un buen resultado, considerando que es la temporada alta de liquidación de divisas del agro, el alza de la demanda para importaciones de bienes, servicios y deuda le seguirá poniendo presión al Central, que deberá optar por acelerar el ritmo de devaluación o endurecer aún más el control de cambios", advirtió.
En ese sentido, dada la mayor entrada de divisas esperada por exportaciones, la autoridad monetaria podría aprovechar para sostener el actual ritmo de ajuste del dólar para evitar un nuevo salto en la inflación.
En las últimas semanas el BCRA más que duplicó el ritmo de devaluación respecto de principios de año, hacia una tasa anualizada en torno al 45%/50%, todavía por debajo de una inflación esperada de 55%/60%, e inferior a las tasas de interés en pesos, que luego de los últimos aumentos se ubican próximas al 55% en términos efectivos.
Aun en este contexto, Polo afirmó que el tipo de cambio mantiene la competitividad de fines de 2021, debido a la apreciación de las monedas de la región, que representan casi un tercio del Índice de Tipo de Cambio Real multilateral (ITCRM).
Bajo este escenario, el informe de Cohen sugirió priorizar las inversiones indexadas al CER, en detrimento de los bonos dólar linked. "Dado el riesgo y la volatilidad, priorizamos los tramos cortos de la curva", detallaron.
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