El dólar estadounidense gana posiciones este jueves en Europa, mientras que el yen lucha por mantener las ganancias de la jornada anterior. La expectativa se ubica en que la semana que viene se realizará la reunión de la Reserva Federal para decidir como seguirá la política de tasas de interés a partir del dato de inflación de Estados Unidos.
El índice dólar avanza 0,2% frente a una canasta de 6 divisas y se ubica en 109,59, cerca de los máximos registrados en dos décadas de 110,79. El yen japonés retomo el sendero hacia la baja con un -0,4%, después de haber trepado un 1% frente al dólar. Esto se da luego de que el Banco de Japón hiciera un relevamiento de las tasas que se estaban operando, lo que suele ser la instancia previa a la suba de la tasa general. Sin embargo, el banco no tomó ninguna decisión en ese sentido. Se agrega que el déficit comercial japonés mostrara un récord en agosto
El euro retrocede 0,2% y se aleja de la paridad hasta ubicarse en 0,99. Esto se da a pesar de la suba de las tasas por parte del Banco Central Europeo (BCE) de 75 puntos básicos, su mayor alza en la historia.
Por su parte, la libra esterlina también retrocede un 0,2% y se ubica en 1,15. La reunión del Banco de Inglaterra para definir la continuidad de al política monetaria se pospuso por el fallecimiento de la reina Isabel II. La inflación de Reino Unido retrocedió por primera vez desde septiembre de 2021 y se ubico en 9,9% interanual. Además, la confianza de los consumidores de Reino Unido ha entrado en territorio negativo por primera vez desde el confinamiento a causa de la pandemia a mediados de 2020.
El dólar australiano avanza 0,1% y se ubica en 0,67 luego de que se conociera que el empleo en Australia se recuperó en agosto.
El yuan retrocede 0,1% y se ubica en 6,97 mientras China intenta recuperar sus niveles de actividad a pesar de los confinamientos por el Covid-19.
El 21 de septiembre será la reunión de la Fed para definir en que nivel aumentará la tasa de interés. El dato de inflación de Estados Unidos que se conoció esta semana reafirma esta posibilidad: los precios aumentaron 8,3% en agosto que, aunque fueron menores al registro de julio, subieron por encima de lo que se esperaba. Esto se solapa con las declaraciones del titular de la Fed, Jerome Powell, que había adelantado que insistiría en la suba de las tasas hasta que se pueda controlar la inflación.
En paralelo, la titular del FMI, Kristalina Georgieva, expresó ayer que "los bancos centrales deben ser persistentes en la lucha contra la inflación generalizada". Además agregó: "Necesitamos que los banqueros centrales sean tan obstinados en la lucha contra ella como lo ha sido la inflación. Si la política fiscal y la política monetaria funcionaran bien, el próximo año podría ser menos doloroso".
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